Traducciones – Diario de un traductor novato

Hoy he acabado la última traducción que me quedaba por hacer antes del verano, “La tumba del Ocaso”, un módulo para D&D bastante apañado (me esperaba algo más soso, pero la verdad es que es bastante resultón para un módulo de 32 páginas). Como siempre, por un motivo o por otro pero como siempre, he ido con retraso, pero ya no es algo que me preocupe. Así es la vida, lo acepto. Y entre una cosa y otra, he encontrado el diario que escribí durante mi segunda traducción. Está escrito a posteriori y en tono humorístico, pero todos los hechos que narra fueron totalmente reales (virus y boda incluídos). Si encuentro el diario de la primera traducción, lo subiré también.

J.

Diario de un traductor novato: la segunda traducción

Día 1

Esta vez lo tengo controlado. Tengo tres meses, y voy a planificarme del modo adecuado: primero, me lo leo tranquilamente; después veo las partes difíciles y creo el glosario, y finalmente divido el trabajo entre los días y comienzo la traducción.

Día 5

Con calma y pulcritud he creado un plan de trabajo sin ningún fallo, una cumbre en la perfección dentro de los traductores. No sé si colgarlo en la pared frente al ordenador directamente o enmarcarlo antes.

Día 36 (antes conocido como día 6)

El jefe ha mandado una circular en la que ha dicho que ha decidido que ahora se entrega dos meses antes en vez de uno, decisión que supongo le habrá llegado místicamente mientras realizaba sus abluciones matutinas. Haciendo gala de un estoicismo y una calma que me han sorprendido hasta a mí, he descolgado el plan de trabajo de la pared y lo he despedazado entre mis manos entre sollozos y gimoteos ininteligibles. Después me he puesto a traducir como un loco.

Día 39

Tras mi primer tanteo con el texto he llegado a una conclusión: creo que los que lo escribieron son polacos. Quizás noruegos. Pero indudablemente NO son angloparlantes. Para llegar a esa conclusión me he basado en tres hechos:

sólo conocen tres adjetivos, que sin embargo utilizan entusiastamente siempre que más o menos es adecuado (y también la mayor parte de las veces en que no es adecuado).

Cada vez que intentan crear una estructura oracional compleja, comienzan a perderse en divagaciones sin sentido, y al final acaban poniendo siempre la misma frase, calcada de un lado a otro.

(Que recoge y amplia las otras dos razones). El texto es una mierda. Hay niños de colegio que redactan mejor.

No obstante, soy un profesional. Seguimos en ello.

Día 42

Finalmente encontré un párrafo que me gustaba, bien redactado y útil. Después me fijé más y me di cuenta de que no debe ser de este libro, sino que se les debe haber traspapelado. Consultaré al jefe.

Día 45

El párrafo bueno era de otro libro.

Día 47

Estoy deprimido y no puedo escribir. Para buscar solaz y buena literatura voy a desintoxicarme leyendo cualquier otra cosa. Las columnas de deporte del periódico, por ejemplo.

Día 53

Hoy mi hermana se ha acercado y me ha dicho “Juan, me caso el mes que viene y quiero que seas mi testigo y leas algo en la boda”. Yo he caído al suelo de rodillas y con lágrimas agónicas en los ojos he gritado “¡¿Por qué yo, señor? ¿Por qué yo?”. Esta vez, como ya tengo más experiencia, no había hecho ningún plan de traducción, por lo que no ha sido necesario tirarlo a la basura. Simplemente me he encerrado en el cuarto de baño y he llorado un rato.

Día 58

El ordenador está empezando a dar problemas. Va lento, se cuelga más de lo normal en Windows (lo cual ya es alarmante por sí solo) y en definitiva necesita una limpieza. Creo que lo mejor será arriesgarme a reinstalar el sistema operativo, pero lo dejaré para después de acabar la traducción.

Día 61

Esta mañana, después de probar el disco de arranque de Windows, el ordenador me dio un error muy raro. Las tildes ya no salen por mucho que pulse la tecla.

Día 62

No puedo estar sin traducir, así que tendré que ir poniendo las tildes mediante el código ASCII. Lento, pero necesario. Va a haber que adelantar la limpieza del ordenador.

Día 63

Ya tengo todos los programas necesarios, y mi novia me ha dejado su ordenador. Mañana por la mañana iniciare el traspaso de datos.

Día 64

El cable paralelo no funciona. O el ordenador. O ambas cosas. He tenido que pasar todos los datos de un lado a otro en disquetes, lo cual me ha hecho percatarme de que mi disquetera rompe los disquetes tras cuatro o cinco usos. Empiezo a notar un nudo de tensión en los músculos del cuello.

Día 65

El cable sigue sin funcionar, pero he descubierto que si abro el programa de leer noticias y acepto el error que me da, las tíldes vuelven a aparecer. Para que este sea un día redondo, he comprado dos cajas nuevas de disquetes y en sólo siete horas he logrado pasar toda la información imprescindible al ordenador de mi novia. Voy a buscar otro cable de conexión.

Día 67

El otro cable no funciona tampoco. A la mierda, mientras voy traduciendo en el ordenador de mi novia voy a formatear y reinstalar.

Día 68

Tengo un virus en el masterboot (sea lo que sea eso), y no se quita formateando. Mi hermana me ha dicho que cómo llevo los votos de su boda. Mi única respuesta ha sido un estremecedor tic nervioso con el ojo.

Día 69

He descubierto que el virus estaba en el disquete de arranque que me dieron cuando compré el ordenador. Afortunadamente para ellos ya han cerrado y se han mudado a otra ciudad. Pero los encontraré.

Día 71

Tras rezar dos padresnuestros a San Judas Tadeo, señor de las causas imposibles, tres llamadas a amigos informáticos y cuatro horas de rebuscar por el cuarto he encontrado el disquete con los datos del disco duro y he eliminado el virus. Una vez limpio, he formateado y reiniciado. El ordenador no se ha encendido. Tampoco se apaga. Simplemente permanece en estado comatoso, ignorando el botón de reset. Mañana lo llevaré al técnico.

Día 74

El técnico dice que allí el ordenador sí se enciende, e incluso me lo ha demostrado. Por lo menos no me ha cobrado nada.

Día 75

El ordenador no se enciende. Poseído por la frustración le golpeé encima y le tironee de los cables, tras lo cual se encendió. Por lo menos la traducción va bastante bien en el ordenador de mi novia, y los votos nupciales de mi hermana ya están listos.

Día 76

El ordenador no lee el CD del sistema operativo… Yo es que no puedo más, que alguien me pegue un tiro y me quite el sufrimiento…. Calma. Lo volveré a intentar

Día 77

Tras siete limpiezas consecutivas del lector de CD he logrado instalar el sistema operativo. Ahora lo que no quiere instalarse es el Word.

Día 78

El Word también está instalado, pero me he quedado sin líquido limpiador. Ya sólo es cuestión de bajarme el StarOffice, que es lo que utilizo, y copiar los archivos de vuelta desde el ordenador de mi novia.

Día 79

El StarOffice ahora es de pago. Y el Word no reconoce los archivos. Al abrirlos sólo veo un mar de caracteres ASCII. Calma. Tranquilidad. Drogas. Violencia. Muerte.

Día 81

Mi futuro cuñado tenía un StarOffice en un CD perdido, y lo he logrado instalar. Da errores pero funciona.

Día 82

A dos días de la boda, creo que incluso voy a poder entregar antes de tiempo. Mañana devuelvo los archivos a mi ordenador y acabo el último capítulo

Día 83

Un archivo da errores. Concretamente el error de no dejar que lo abran. El último archivo. Que es, para ser exactos, un tercio del total del libro. Me he hiperventilado y han tenido que recogerme del suelo y llevarme a urgencias. Ahora estoy bien (bien jodido, vamos), así que creo que lo dejaré para después de la boda.

Día 85

Por lo menos la boda fue bien. He logrado abrir el archivo con el wordpad y creo que en alguna parte entre los caracteres ASCII está el texto. Voy a intentar recuperarlo.

Día 86

Me duelen los ojos de tanto fijarlos en la pantalla. Mi novia me ha recomendado ponerme bolsitas de manzanilla para relajar la vista, pero estoy demasiado tenso, así que le he contestado una grosería. Ella me ha dado dos hostias y me ha traído las bolsitas de manzanilla. Y la verdad es que ahora estoy mejor.

Día 89

He logrado recuperar todo el texto y terminar lo que me faltaba. Creo que mañana podré entregarlo justo a tiempo si en vez de dormir esta noche lo reviso.

Día 90

Me quedé dormido antes de acabar. Concretamente en la página 2. No obstante puedo asegurar que el índice está completamente bien, y con esas mismas palabras se lo he asegurado al jefe cuando le he enviado el texto definitivo (en realidad creo que la frase no empezaba con “no obstante”, y creo que “el índice” tampoco estaba, pero ¿a quién le importan esos detalles?).

J.

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2 comentarios en “Traducciones – Diario de un traductor novato

  1. Ostras, Juan, no tenía ni idea de haberte provocado un trauma tan enorme en su día. Por la parte que me toca, aunque ni que me maten recuerdo por qué cambié el esquema de entregas,mte pido disculpas.

    1. Es una ficción literaria :-p. Más o menos T_T. En realidad lo que me mató fue el ordenador XD. Varias veces. Ya ni me acordaba del asunto ese tan raro de las tildes O_O. Y por eso entre otras muchas cosas ahora uso Linux y soy un hombre más feliz :-)

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