Redefiniendo

Quería haber escrito tras terminar la novela, pero han sido unos días muy intensos, así que voy a aprovechar que ahora tengo casi media hora libre, y cumplir lo prometido :-D.
Primero, las reflexiones sobre El Libro de Ivo. No me ha costado trabajo escribirlo, quizás porque llevaba mucho tiempo dándole vueltas a las ideas y organizándolas (aún así, lo que ha acabado siendo es mucho más interesante de lo que iba a ser al principio, y con más ramificaciones). Y no sólo no me ha costado trabajo, sino que me lo he pasado muy bien. En cuanto acabe la revisión, empezaré a trabajar en serio en las ideas para la segunda parte, El Libro de Sombra.
Y eso nos lleva al punto segundo, que es el complejo proceso que va de escribir un libro a convertirse en escritor. Ahora a registrar, a terminar la propuesta editorial (que está casi lista), y a enviarla a agentes y editoriales. Y a esperar. En unos meses tendré recolectados los noes, con suerte alguien pedirá leer el manuscrito, y yo no podré hacer otra cosa que seguir enviándolo y trabajar en la segunda parte (y luego en la tercera).
Con lo cual, ataco ya el tercer punto, el de la redefinición personal. Hace ya unos meses, tras mi último trabajo de traducción, tuve completamente claro que no quería seguir traduciendo (o al menos no en este momento de mi vida). Y después una cosa y otra me llevaron a empezar la novela. Ahora tengo totalmente claro que tras El Libro de Ivo viene El Libro de Sombra, y luego el tercer volumen de la Trilogía de la Ciudad, y quizás en medio un spin-off. Y luego la saga de Samael, que lleva también sus años pensada y esperando su momento. Y después vendrán más cosas. No sé si me publicarán o no, pero voy a seguir escribiendo, y tratando de que lo hagan. Eso es lo que soy.
En estos meses (o años, si contamos desde el exilio almeriense) también me ha quedado claro que la poesía vuelve a surgir cuando hay impulsos para ello, de un tipo o de otro, y eso también es bueno, porque es parte de lo que soy.
Y de la vida ya no da tiempo a hablar, pero todo sigue fluyendo, transformándose. Redefiniéndose. Mi vida no deja de cambiar. Y aunque haya momentos cansados, o raros, o tristes, sigue mejorando, y eso es mucho. Muchísimo. Tengo unas ganas locas de saber qué me pasará mañana :-). Y pasado mañana.

“Cada día era un regalo” :-)

J.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.