Versiones (este Conan es un tirillas)


El otro día tenía un rato libre, y me puse a ver trailers de lo que está por venir en IMDB. Y vi el trailer de Conan. A ver, cuando yo era chico, vi Conan el Bárbaro. Y Conan era esto:

Un tiarrón cachas (muy tiarrón, muy cachas), que provenía de algo así:

Guay. Retro pero guay. Pero resulta que ahora Conan es esto:

Primero: yo lo veo un poco tirillas. Segundo, no sé si va a luchar contra el mal o a ponerse a cantar por Camarón. Porque también está el tema de la música. Toda una generación nos hemos pegado nuestras partidas roleras adolescentes con la banda sonora de Conan el Bárbaro (y también de El Último Mohicano). 
Otra película menos que ir a ver :-).

J.

Postales sonoras


Creo que la última entrada merece una explicación, ya que siempre que recordamos una canción es por algo. Así, Interstate Love Song me lleva a esos momentos de melancolía y amor imposible del instituto. Black Hole Sun me habla de cuando te sentías independiente y fuera de la masa, y Firestarter de energía descontrolada.
Y al final, si pasas el suficiente tiempo con la música a cuestas, cada aspecto de tu vida acaba teniendo su banda sonora. Así, está la canción de cuando íbamos y veníamos a Almería, la de ir a dar clases a Alhaurín el Grande, la de la chica que quisiste en el instituto y que nunca te quiso (al menos como tú esperabas), la de cuando aún ibas de marcha por los bares, la de la chica que cantaba sus propias canciones, la del concierto que no volverá a darse, la que le cantas a tu peque, nuestra canción, la canción de la partida de Changeling, la de la loca más encantadora que he conocido, la de traducir, la de cuando eras pequeño, la de casarse… Sí, al final hay veces que en vez de sacar el álbum de fotos, prefiero sacar los discos antiguos. Mi vida no es mis canciones, pero va con ellas.

J.