Quinqué


Y otras cosas hermosas.

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J.

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Let’s love now…


Give me all your love now
‘Cause for all we know
We might be dead by tomorrow
I count
Going wasting my time
Adding scars to my heart
‘Cause all I hear is
“I’m not ready now”

And I can tell
That you didn’t have
To face your mother
losing her lover
Without saying goodbye
Without saying goodbye
‘Cause she didn’t have time

I don’t want to judge
What’s in your heart
But if you’re not ready for love
How can you be ready for life?
How can you be ready for life?

So let’s love fully
And let’s love loud
Let’s love now
‘Cause soon enough we’ll die
‘Cause soon enough we’ll die
‘Cause soon enough we’ll die
‘Cause soon enough we’ll die
‘Cause soon enough we’ll die
‘Cause soon enough we’ll die

J.

PD: Hoy continuamente una cosa hermosa me lleva a otro fragmento de belleza.

I count
Going wasting my time
Adding scars to my heart

Belleza


Cosas hermosas. Por espontáneas. Por sencillas. Por geniales. Por diferentes. Porque se esfuerzan en mostrarnos la belleza de una forma concreta. Y la belleza está en todas partes. Sólo hay que abrir los ojos. Como me enseña Doctora Glas en Twitter cada vez que empieza a escribir #Belleza. Como me sugiere la miriada de fragmentos de rostros que me muestra la presentación de Orange is the New Black, con la genial canción de Regina Specktor. Piensa en todos los caminos, piensa en todos sus cruces…

Think of all the roads
Think of all their crossings
Taking steps is easy
Standing still is hard
Remember all their faces
Remember all their voices
Everything is different
The second time around

Y como me ha enseñado esta tarde La Mosca esta tarde en el corto de Tatia Pilieva.

Sonreíd.

J.

PD: Y besad, claro. Recuperemos el beso como derecho universal :-)

A las puertas…


The_Rich_Tea_Story_by_KevLewis

No sabría explicártelo. Tener de todo y no tener nada. Dudar entre la tristeza irracional y profunda y la rabia irracional y profunda. Contemplar la máscara y no saber si quieres ponértela o arrancártela. No saber qué escandalizaría más.

Tengo una caja con tus recuerdos. No sé si recorrerla con las manos como si tus recuerdos fuesen tú. No sé si quemarla. No sé si enterrarla para ver si dentro de cinco, quince años, brota algo. Árboles, gusanos, niños.

Busco en el horizonte una esperanza, para derribarla con una flecha o con un beso, y después poder recogerla, y curarle las heridas, y decirle que no ha sido culpa suya.

Y sigo aquí. A las puertas. De mi partida y de tu regreso. De lo que no soy y de lo que no he sido. A las puertas del sueño y del despertar, colgado por las pestañas de la lágrima que me mantiene sujeto al mundo y que me niego a derramar todavía. A las puertas de todo. De nada. De mí.

Coming_Apart_____by_KevLewis

J.

Speeches (feos y guapos y cuentos y princesas)


Oh when you lay your hands on me
I know that I can heal
There’s a blinding light
That no one else can see

J.

PD: Esa tía mola infinito, porque lleva un ukelele eléctrico o algo así :-). Hasta aquí la entrada bonita, el vídeo bonito y demás. Ahora, si eres de los que han cruzado al otro lado del espejo, sigue leyendo, si no, mejor pasa a otra cosa y vuelve a la realidad que se ve a través del prisma del amor romántico :-). Avisados quedáis.

* * * * *

Vamos a meternos en faena sobre unos cuantos detalles del vídeo entonces. Primero, hartita me tenéis de cuentos en los que el guapo tiene que ser malo y tonto y superficial, y el feo es el que tiene un buen corazón inmenso, sólo hay que saber verlo. Desde la Bella y la Bestia hasta el infinito, por ejemplo. Hay guapos listos y agradables y encantadores. Y feos mezquinos y de mal corazón. Es igual de malo el arquetipo de belleza = bondad que el opuesto. Sobre todo porque en general va dirigido a esa visión del amor romántico en el que la chica debe esforzarse por ver a través de la fealdad del tiparraco para encontrar su belleza interior. Sin descuidar ella en ningún momento su belleza exterior, claro. Así de guay es el patriarcado, que nos enseña que a los machirulos les gustan las buenorras, y que a las buenorras les debe gustar el que esté enamorado de ella.

Segundo. Maldita pastilla de Morfeo. Con lo feliz que era yo cuando podía quedarme sólo con lo de qué vídeo más bonito. Ahora sé que no descansaré hasta que el heteropatriarcado no sea reducido a cenizas humeantes. Es decir, que no descansaré nunca. Y vale la pena. No echo de menos el mundo idílico. No hecho de menos el otro lado del espejo.