De espejos y mitades


The_Moon_by_deejaywolf

A veces te cruzas con personas que te atraen como faros en la tormenta, como hogueras en el invierno. A veces encuentras personas que tiran de ti hacia lugares insospechados, que te abren caminos, mares, mundos. Y también hay personas que despiertan deseo, y personas que no soportas, y personas que te alegran y otras que te absorben la alegría. Hay personas a las que quieres conocer más y otras a las que preferirías conocer menos. El mundo está lleno de personas, es parte de lo que lo hace tan interesante.

Y hay personas que son como espejos. Todos nos sorprendemos cuando dicen “he visto a alguien que era como tú”, cuando te cruzas con esa persona desconocida que es como un reflejo de tu aspecto. Pero creo que es mucho más sorprendente cuando el espejo refleja lo que no está fuera. Cuando esa otra persona una y otra vez resulta ser un espejo de lo que sientes, de cómo lo sientes, de cómo lo expresas. Los que normalmente pasáis por aquí ya sabéis de quién estoy hablando. Y que me regaló un zorro. Todas las personas que me han regalado zorros son importantes, aunque no sé si es cuestión de causa o de efecto.

Lo más genial de todo es que no sé qué significa, y que no me importa. Quizás estemos predestinados a confluir en algún momento del futuro y desencadenar fuerzas místicas que transformen el universo. Quizás simplemente continuemos escribiendo y viéndonos reflejados el uno en el otro, sin nada más que esos reflejos y sonrisas. Probablemente algo intermedio, pero no importa. Lo importante es que ella, desde su parte del mundo, puede escribir lo que yo siento, y viceversa. Y que nos hemos encontrado. Y que es su cumpleaños, claro :-).

J.

Anuncios

Es muy fácil ser tío


Estos últimos días se han publicado dos entradas más que necesarias en el blog de La Mosca Cojonera. La primera, 35 cosas que cualquier hombre puede hacer para apoyar el feminismo. Y la segunda, las opiniones de La Mosca a esas 35 cosas. Y en ellas resalta que la inmensa mayoría de los comentarios negativos a la lista son de tíos. Claro. Porque es muy fácil ser tío. Y yo iba a hacer un comentario a esa última entrada, pero he visto que me iba a enrollar mucho, así que aquí estoy, a enrollarme donde toca.

Lo repetiré una vez más: es muy fácil ser tío. Es muy fácil hablar de sexismo cuando no te afecta. Tremendamente sencillo no ya no ponerte en el lugar de la otra, sino no ser ni siquiera consciente de que hay otro lugar en el que ponerse. Por ejemplo, es muy sencillo decir que el lenguaje inclusivo es una chorrada cuando tú no eres nunca la parte excluida. Imaginemos que el común fuese el femenino. Por un segundo. ¿No te sería raro continuamente (CONTINUAMENTE) que se refiriesen a ti en femenino, aunque hubiese una sola mujer en el grupo? Eso para empezar. ¿Seguimos? Si nunca has tenido miedo de que te agredan, si jamás has pasado miedo en una calle vacía o poco transitada, si jamás te has sentido incómodo por el hecho de ser tío en un entorno agresivo, es infinitamente fácil decir que es una chorrada eso de que una chica pueda sentirse asustada de tu presencia. De nuevo, es muy fácil ser tío, es muy fácil decir “pues que no se sienta así” desde esta atalaya de privilegios que es la masculinidad. Y, repito, es muy fácil no ser consciente de que tenemos todos esos privilegios. Pero los tenemos. Y enfadarte porque te digan que los tienes no va a hacer que seas menos privilegiado.

Y es que la idea es muy simple: si quieres saber cómo ayudar en el feminismo, haz caso a las mujeres. Porque ellas son las que viven el machismo. Y desde nuestro lado, con esfuerzo, podemos llegar a ser capaces de verlo. Pero no lo vamos a vivir nunca. Esa es la suerte que hemos tenido. Y eso debería llevar a una responsabilidad, un esfuerzo. Una obligación, como dice el primer texto, de hacer visible el sexismo en los espacios de hombres, y de respetar las voces de las mujeres en los espacios compartidos.

Durante este curso he sido responsable del Plan de Igualdad en mi instituto. No me ha dado tiempo a hacer casi nada. Coordinar lo que se venía haciendo ya, y de los objetivos que tenía en mente sólo poner en marcha Sexismo y ESO y trabajar un par de temas (Test de Betchdel y Cultura de la Violación y Consentimiento entusiasta). Pero aún así hoy he sido capaz de presentar en el Consejo Escolar un ejemplo de cómo el sexismo nos rodea y no somos o no queremos ser capaces de verlo: en las últimas semanas vendían bebidas con hielo en la cafetería, y lo primero que hicieron los chicos fue dedicarse a encestar hielos en los escotes de las chicas. Todo el mundo se quedó con cara de asombro. Y sólo yo lo sabía porque he creado los espacios necesarios para que esas cosas se cuenten, se hagan visibles, y se trabaje para cambiarlas. Sí, es muy fácil ser tío. Pero tiene que dejar de ser fácil. Tiene que ser una toma de responsabilidad, una crítica de lo que nos han dado como masculinidad, un esfuerzo por deshacer lo que es erróneo y construir algo mejor.

Porque ser tío es fácil en la misma medida en la que ser tía es difícil. Y no estoy dispuesto a facilitarlo, a perpetuarlo, a permitirlo. Por difícil que sea.

J.

Tweet vs Facebook vs WordPress vs lo que venga luego


Y todo se va conectando. Subo una cosa en el blog del partido, para que así sea más fácil enviarlo a los muros de Facebook -.- (cosa que en realidad es visible gracias a Google Documents, pero eso ya es meternos dentro de las tripas de la realidad). Extraño. Y ahora, como puede verse a la derecha, entretejo Twitter y el blog porque… pues no está claro. Porque no sabía si podía hacerse y resulta que sí se puede más que nada :-D . Pero eso me lleva a una pequeña reflexión de para qué es cada lugar.

Veamos. ¿Por que un blog? En este caso la respuesta es evidente. Por crear. De hecho, este blog tiene una licencia Creative Commons bien visible ahí a la derecha. El blog es una herramienta tremendamente libre, audiovisual y muy personal, que nos permite comunicar como queramos, y con frecuencia crear como creamos (en ocasiones fabricando pequeñas maravillas. A++ por supuesto).

Entonces. ¿qué hago ahora yo con un Twitter? Más teniendo en cuenta que no tengo intención de seguir a nadie. ¿Escribir tonterías en la cajita de ahí a la derecha? Pues probablemente. Pero ahí está. Veremos si le saco rendimiento o acabo quitándolo, que la barra lateral ya está quedando desproporcionadamente grande :-).

¿Y si mañana sacan otra cosa? ¿Lo integraremos también? ¿Cuando finalmente tenga un smartphone (con Android, por supuesto) estaré twiteando todo el día? No voy a decir ni que sí ni que no hasta que lo tenga. Pero lo mismo sí :-) . El exhibicionismo nos puede.

J.

Sombra y Sauce presente: Cristina Martin


Lo bueno de ser un profe guay :-), es que luego te agregan al tuenti, y más o menos vas sabiendo cosas sueltas de la vida de los antiguos alumnos, y vas leyendo las cosas que publican, y te pasas ratos muy entretenidos con los blog: textos breves, intensos, que me hacen recordar de nuevo a la persona, y comprobar que sigue existiendo lo que ya vi en ella, como Marina, como María. Y aparte de este seguimiento cotidiano, a veces te encuentras cosas que realmente pulsan una tecla en tu interior. Eso me ha pasado con Cristina. Pasaba yo por su muro :-), que suele tener vídeos musicales, y me he encontrado una cosa que me ha gustado mucho. ¿Por qué? Porque es uno de esos textos que te llega sin saber realmente de lo que habla. Hay suficientes puntos en común como para que me sienta reflejado en muchas cosas, y al mismo tiempo sigue siendo completamente suyo. Y he querido “reblogearlo” :-) aquí. Así que, con su permiso:

————————————

Algo que cada día crece poquito a poquito…  

7 de Jul, a las 00:55

Hoy en día la sociedad va cambiando a pasos agigantados, avanzamos paulatinamente hasta aquel país que hubiésemos deseado, pero yo sigo preguntándome ¿Que es ético? ¿Que es políticamente correcto y que no? Eso puede dividirse en un montón de puntos de vista, dependiendo de cada persona, con cada intención, con su acción…
Tranquilamente sentada en el filo de la fuente de la plaza de la constitución veo como pasa la gente, cada una con sus historias, sus preocupaciones…
Dos hombres paseando juntos de la mano, eso hace años hubiese derivado en un arresto inmediato y en el “quehablar” de la gente, pero como si no existiese nadie mas en el mundo, ellos pasean con total libertad ¿Quien tiene la autoridad y la suma estupidez de decir que aquello no está bien?
Eso que antes era completamente impensable ahora es el pan de cada día, y no hay cosa que le guste mas, la total libertad de enamorarnos libremente sin miedo a lo que puedan decir, sin miedo a ninguna represión.
Pero ¿De verdad vemos el amor bajo buenos ojos?
Al preguntarme aquello bajo la cabeza, observando la punta de mis zapatos con atención divago en mis pensamientos.
¿Y por que no yo? ¿Por que no puedo decir a voz de grito que te quiero con todas mis ganas? Claro…¿Que dirían si supiesen toda la historia? ¿Que pensarían? Ahí es donde están ambos puntos de vista.
Vista la historia desde dentro, sinceramente no podría ser mas perfecta, sin el mero capricho de ambos, simplemente dejando aflorar lo mas profundo de nosotros mismos… ¿Puede haber algo mas sincero?
Pero claro…ese punto de vista es minoritario, únicamente resumiendose a dos personas, quizá tres o cuatro, sumandos aquellos que tengan la capacidad de sentir y entender a la vez. (alabada sea dicha capacidad)
¿Y el otro punto de vista? Deja aflorar lo mas terrible del ser humano, los pensamientos mas oscuros y las miradas de desprecio mas profundo.
¿Realmente no lo entienden o es simplemente el dejarse llevar por el morbo y por el habla?
Todo suena perfecto y ¡Todos están de acuerdo! ¿Para que ocultarse? ¿Que importa lo que digan los demás? Y eso es lo mas triste…que ese pensamiento jamas se llega a poner en marcha…
Algo desanimada, levanto la vista de la punta de mis zapatos y con cierto desconcierto vuelvo a mirar a la gente que pasa, pero automáticamente se me dibuja una sonrisa en la cara al imaginarte a mi lado, “lo siento, pero te quiero, y lo que piensen los demás me da igual, allá ellos, yo no podría ser mas feliz a tu lado…¿Te apuntas a ir contracorriente junto a mi?”
Y entonces, cuando sienta tu mano junto a la mía…no habrá nada que pueda derribarnos.
“yo te espero…” aquello fue lo ultimo que susurré a la imagen tuya que salía de mi mente,te guiñé un ojo y con paso firme y seguro me volví a casa…
Siempre hay varios puntos de vista de una misma historia.
                            Cristina Martín.

————————————

J.