Desorden

Nos empeñamos en pone orden en el caos. Un orden que hemos inventado para un caos que hemos decidido que es tal. Y nos inventamos que café y tostadas son el desayuno, que las lentejas van al mediodía, que las natillas van de postre. Nos inventamos las horas de comer y de cenar, y cuando alguien lo hace a una hora distinta movemos la cabeza pensando lo raro que es el pobre. Colocamos los cubiertos en el primer cajón de la encimera y los vasos en una puerta alta, nunca cerca del suelo. Buscamos sentidos a lo que no lo tiene.

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Y después la pizza que mejor sabe es la recalentada de desayuno, y no hay mejor almuerzo que uno que es sólo postres, y el hielo puedes ponerlo en la parte del congelador que te apetezca.

Al final no es que haya que aceptar que no se puede ordenar las cosas. Al final lo que hay que saber es encontrar la hermosura tanto en el orden como en el caos, y darle a cada cosa su instante. Al final o al principio.

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J.

Surrender in dance

Pues mi plan para el verano era estar tranquilo, descansar, comenzar a trabajar en el Libro de Sombra, hacer cosas sencillas y familiares, como ir a la playa o al parque. Y sí hemos ido a la playa. Pero he estado en un Salón del Manga, he estado reuniéndome para planear locuras, he quedado con personas y personitas maravillosas, y acabo de volver de Dos Días en el Infierno, y no estoy haciendo en realidad nada de lo que había pensado. Y todo está siendo genial.

Pero ahora, en los comienzos de agosto, el cansancio me tira hacia tratar de recuperar esa rutina (feliz rutina) planeada y no llevada a cabo (los demás ermitaños y ermitañas me entienden).

Y sin embargo… creo que voy a seguir rindiéndome a la danza. Así que probablemente a principios de Septiembre os diré que apenas he escrito, pero que he hecho muchas otras cosas interesantes, como comer helado, ejercer de doctor de juguetes, quedar en lugares secretos, participar en jornadas juveniles, y quién sabe qué más.

The tragedy of life is
That it ends so soon
And that we wait
So long to begin with it

Dance like no one’s watching
Sing like no one’s listening
Love like you have never been hurt before

J.

De caos y frustración (por ese orden)

Eso es lo que me he encontrado con la vuelta al curso: caos. Caos en los horarios de los profesores, que me obligó a comerme el doble de horas de clase de las que esperaba el viernes para poder salvar a mi cuarto de ESO, destrozando mis preferencias por el camino. Caos que me ha hecho tener un 1º de Bachillerato de 35 alumnos cuando los otros son de 27, 26 y 16 (por azar, te ha tocado). Pero vale, palizón y horarios lastimosos, todo sea por una buena causa.

Pero ahora me dicen que no, que lo que hemos hecho no valía, y que van a coger a los alumnos de 4º (MIS alumnos, que ya me he presentado y todo), mezclarlos, barajarlos, y hacer tres cuartos nuevos. Con lo cual, hasta el lunes no tendré ni idea de cuál va a ser mi horario, ni de cuántos de mis alumnos voy a tener, porque me han dejado claro que todos no. Y cabe incluso la posibilidad de que me toque un cuarto de 35 alumnos, con ninguno de mis alumnos, en cuyo caso directamente le diré (con buenas palabras) a los jefes que rompo la baraja, y que vuelvan a empezar, con el apoyo de mis compis de Departamento, que en eso somos como Fuenteovejuna, y nos están lloviendo leches de horario este año por todos lados. Seguiremos informando.
J.