Ahora (Yüle)


Porque no nos engañemos: que el sol haya ganado otra batalla no significa que la primavera vaya a llegar sola. Ahora llega el momento de empezar a crearla. Escondidos bajo tierra, en madrigueras, cubiertos con mantas, hogueras, galaxias, mientras el frío se decide a llegar y a golpear con fuerza durante dos, tres meses, estaremos creando. Hay que crear la primavera. No sólo creerla, no sólo invocarla. Hay que prepararse para su venida, y luego hacer que venga.

Y yo recibo este año un Yüle transparente: veo completamente lo que hay al otro lado. La rueda del año gira, y yo estoy ya descendiendo inevitable por su curva, disfrutándola completamente. Y cuando llegue, os contaré cosas hermosas, os enseñaré cosas hermosas. Y mientras, disfrutaremos del camino que compartimos, descubriéndolo.

 

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J.

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Nuevo Sol


Sol de Medianoche
Sol de Medianoche

J.

Tierra quemada


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El fuego no puede destruir fácilmente lo que tiene raíces profundas.

Sobre la tierra quemada surgen caminos invisibles entre la hierba alta.

El verano todo lo abrasa, todo lo seca. Y a veces sin las llamas no es posible dejar espacio para el otoño, para el invierno. Para la primavera.

Hay veces que sólo hay tierra quemada hasta el final del horizonte.

Hay veces que sólo hay horizonte, y tierra quemada a tu espalda.

Hay veces.

J.

Tabula rasa (o casi)


ae4ed32fb078c59a4ebc2e490489e689-d6lwuriPues aquí estoy, a un día de esa nada vacía que es el curso antes de ser curso. Dentro de unas horas comenzar a llenarse de nombres, de caras de voces. Y después de personalidades, de caracteres, de hechos, de recuerdos. De emociones. De vida. Cuando llegue junio el curso será lo que haya sido. Pero ahora todavía puede ser cualquier cosa. Nueve meses para reinventarse de nuevo, para ser el mismo pero diferente. Para descubrir qué otras cosas pueden sentirse y soñarse. Para recuperar personas que hace tiempo que no vemos, y ver que ellas también han cambiado. O no.

Ya viene. Inevitable como el deshielo. Veamos qué trae consigo.

Os iré informando.

J.

El público aguarda…


El lunes empezamos. Ya estoy mirando libros, planeando criterios unificados con los compañeros (por fin, como en en los tiempos de Adra; se os echa de menos, siempre), organizando las primeras semanas. Dentro de nada se levanta el telón:

Ahora bien, ¿cómo ganarse a este nuevo público? Pues como siempre. Sinceridad, coherencia, cercanía, justicia, y tratando de hacer ameno lo que no siempre lo es. Siendo como soy. Veamos cómo se desarrollan las cosas. Veamos cuánto tiempo me quedo por el Galileo (espero que bastante, la verdad, todas las sensaciones son buenas con “lo que no cambia”: edificio, organización, equipo directivo, profes), veamos las cosas que se pueden hacer ahí con lo que cambia (alumnos, como siempre, lo que da vida a este oficio, con los que trabajo realmente). Veamos si logro conquistarlos :-).

Lo bueno es que conmigo como profesor no hay trampa ni cartón. Lo que ves es lo que hay. Lo que soy.

J.

Uno, dos, uno, dos…


Hay que salir de la madriguera e ir cogiendo impulso, que en las próximas semanas hay un montón de cosas que hacer, y un montón de gente a la que ver :-).

J.

Entre tiempos


Esos días extraños, entre  que sabes que algo va a suceder y que sucede realmente. Esos días de espera. Esos días de hacer cosas (casi cualquiera) porque no sabes qué hacer, porque todavía no puedes hacer lo importante. Días de caminar sonámbulo, con la certeza de que todo es superfluo, carente de interés. Días de estar ausente. El lunes empieza todo. Otra vez. Y los días que quedan hasta él son puro trámite.

J.