Desde este punto del camino

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Con senderos que están terminando, con senderos que comienzan. Con rutas que no sabes a dónde llevarán y rastros que abandono para siempre. Al final todo es el camino. Al final todo es movimiento. Y es sencillo perderse en ese andar sin fin. No perderse de no saber dónde estás; quizás perderse de no saber hacia dónde quieres ir, hacia dónde debes ir. O aún más, saber a dónde pero no saber cómo alcanzarlo. Y otros modos de perderse, como olvidar quién eres en el viaje, quién tenías pensado ser.

En este punto del camino para mí quedan cosas atras, a las que no volveré nunca. Personas y lugares que han de marcharse para siempre. Pero después vendrá otras nuevas, con el otoño. Los profesores vivimos primaveras inversas. El verano trae perder lo que te rodea junto a la extraña tarea de reencontrarte a ti mismo. De ver que no te has perdido en el camino. Que eres algo distinto a ese camino. Que hay otros caminos. Y es una liberación, pero una liberación agridulce. El que regresará en septiembre será otro yo, con otras personas distintas que también me sorprenderán, a las que también querré, que también se irán luego. Así es el caminar.

Son días agridulces. Cargados de otros caminos y otros agridulces. De felicidades inmensas y tranquilas tristezas. De hacer las cosas como deben hacerse, con lo complicado que suele ser. De echar de menos y de echar de más. Son días como son. Sin más. Y el hacerlos girar sobre sí mismos no harán que cambien. Así que seguiré, los pasos que me quedan, los días que me restan por este sendero. Y después, se habrá terminado. Y empezará.

J.

¿Y por qué no?

Will Hug For A Dollar, por PhotosByMeR93 http://photosbymer93.deviantart.com/art/Will-Hug-For-A-Dollar-148852110
Will Hug For A Dollar, por PhotosByMeR93
http://photosbymer93.deviantart.com/art/Will-Hug-For-A-Dollar-148852110

Este año un poco antes de final de curso, he empezado ese inevitable proceso de despedida, o de despedida parcial. Que no consiste en decir adiós. Consiste en atreverte a decirle a esas personas que han sido especiales durante este año que efectivamente lo han sido. Y es cierto que a muchas personas les cuesta encontrar las palabras, o que no se sienten cómodas expresando lo que sienten. Pero ninguna de esas dos excusas me vale a mí. Así que, en parte de forma pública, en parte de forma privada, he empezado a decir lo que llevo sintiendo mucho tiempo, pero que sólo te puedes permitir decir al final. Y que no pensaba dejar de decir. ¿Por qué? ¿Y por qué no?

‘Cause for all we know
We might be dead by tomorrow

J.

Rupturas. Traumas. Despedidas.

Esta mañana tuvimos sobredosis de Somebody That I Use to Know, que es una canción que me encanta, pero que creo que es necesario pararse en lo que dice: en realidad no te quería, cuando rompimos me sentí aliviado, pero ahora no soporto que pases de mí. Viva la coherencia, vida el típico razonamiento humano. Y ella responde con una versión más educada de por mí como si te mueres (But I don’t wanna live that way…). Lo que nos cuesta dejar las cosas terminar. Incluso cuando hay un momento de lucidez y de buenos propósitos, casi siempre termina todo transformándose en todo lo contrario de lo que teníamos planeado. Perdemos perspectiva. Todo el tiempo bueno vivido junto pasa a ser considerado una decepción, una larga mentira, una pérdida de tiempo. Pero no es así. Las cosas buenas fueron buenas. Fueron. No podemos cambiar el pasado. Pero la vida cambia continuamente. Aceptar el cambio. Con nuestra dosis de tristeza, de alegría, de soledad, de liberación, de lo que sea, pero seguir avanzando. Y ya veremos qué sentido va tomando la vida. Eso, por lo visto, no lo entienden la mayoría de los cantantes, o no saben decirlo. Lo entiende Lyriel, por supuesto. Y también Julieta Venegas.

“Llueve hoy mismo y no te olvidaré
siempre serás
alguien que quise de verdad”.

Aunque no sea fácil.

J.

La imagen, de aquí.

Preparativos

Quiera yo o no, se acerca el momento de ponerse en marcha de nuevo. Con los últimos palos de la vida (académica) creo que he aprendido que me debo a los alumnos, y que tengo que ser autosuficiente. No se puede depender ni confiar en los compañeros, ni dedicar más esfuerzo del necesario a un centro, porque todo eso puede desaparecer en cualquier momento, porque no se implican, porque casi nunca les importa realmente lo que se haga dentro de la clase. Importa mucho más la política, el corporativismo, el status quo, las barreras artificiales. Y como ya tengo totalmente claro que yo trabajo con alumnos y no con profesores, he decidido compartir ya mis cosas sólo con alumnos. Por eso este año, por muy bien que me vaya en el Galileo, que como centro pequeño que es espero que así sea, no pienso dedicar ni un segundo a una web del departamento ni del centro ni nada parecido. Todas mis cosas estarán en mi nuevo y flamante blog de lengua, donde seguiré colgando material, tratando de hacer la lengua y la literatura sencillas y entretenidas, y ayudando a todo el que lo necesite, de cursos pasados o futuros :-). Ya buscaré también la forma y el lugar de poder ver de vez en cuando y echar una mano a los que he dejado abandonados a la fuerza en el Huerta Alta. Que en muchos casos no son sólo alumnos, que también son amigos.

Así que a mis antiguos alumnos, ánimo, valentía, y aquí (bueno, allí) estoy para todo lo que haga falta.

Para el resto que no son alumnos, en general no vale la pena ni gastar palabras. Sobre todo habiendo tantas buenas canciones por el mundo ^_^.

J.