Mola

Una de las cosas que más mola de ser profe es tener tantas vacaciones…

Pero cuando estás dando clase :-), una de las cosas que más mola es encontrar gente que mola. Hay gente estupenda a mi alrededor casi todo el tiempo (por lo menos cuando doy clase de tercero para arriba :-) ). Hay que gente que escribe genial (gracias, Tamara [léase TA-mara]), gente que escribe estupendamente y hace unos dibujitos tremendamente ilustrativos (gracias Alberto, por esa explicación del alienígena uniocular asesino), y (aunque lo he dejado para el final, es él el que ha motivado realmente esta entrada) gente que dibuja cosas estupendas y escucha buena música :-). Por cortesía de Victor Muñoz, os presento al caracol rockero, o al rockero tranquilorro, o quién sabe qué, pero indudablemente interesante :-).

El original ahora es mío y sólo mío, un regalo entregado libremente, y por eso de enorme valor :-). Ya lo he comentado algún que otro día, las limitaciones del trabajo, lo complicado de desarrollar algo tan simple como el llevarse bien o incluso la amistad (oh, herejía, un profesor colegua, a la hoguera, con él los alumnos no aprenden nada y el país se hunde). Por eso es tan genial cuando alguien se salta las normas, aunque sea sólo un poquito (esto es cohecho impropio o algo así :-) ).

J.

Disney podría molar

Sobre todo con las versiones que sugieren estas ilustraciones :-).





J.

Motes, caricaturas y algo más del Quijote

Hoy me han hecho un dibujo, o quizás han hecho una versión muy dibujada, o por influencia de las clases del Quijote me han dibujado desde el punto de vista idealista. Sea como sea, la cuestión es que no sólo me ha gustado, sino que además creo que da una visión bastante acertada de mí, lo cual no suele ser fácil.
Este es el dibujo en cuestión (gracias, Almudena)

Ahí estoy yo, con mi barba, mis melenas, mi pentáculo; y entonces empiezan las cosas interesantes: mi espada, mi daga, mi laud. Y eso que Almudena no ha estado en mi casa. Vale que el laud no lo utilizo, y que la espada suele ser de adorno, y que la daga ahora mismo está guardada por la mudanza (por eso no hay foto cutre con el móvil), pero el hecho es que están ahí. Incluso me ha puesto cuernos de fauno (o sátiro, según se prefiera), lo cual es un verdadero honor, porque la parte de hada no suele dejarse ver para todo el mundo. En definitiva, que soy yo.
Y al lado derecho esta mi mote entre el alumnado, que como aquel que dice, no soy yo pero se me parece. De eso van los motes. Son arquetipos, sirven para poder referirse inequívocamente a alguien o algo, sin conocerlo. Así que, como tengo melena y barba, pues me ha tocado ser Jesucristo. Ciertamente, no es la primera vez que se produce esa confusión; y yo me pregunto, ¿por qué Jesucristo sí y Aragorn no?


Porque igualmente soy bajito para ser cualquiera de los dos. Es más, ya he demostrado que tengo espada, más de una en realidad.
Lo realmente simpático desde mi punto de vista no es que llamen “Jesucristo” a un tipo con barba y melenas, sino a un tipo que resulta que es pagano (otro día os enseño mi pequeño altar a Atenea), le gusta la magia y el ocultismo, y además ataca conceptualmente al cristianismo cada vez que puede. Pero así son los motes. Hay que reírse. Así que, ya que estamos con Jesucristo Superstar, elijo identificarme con Judas protestando porque a la gente se le sube el cielo a la cabeza.

Y para que no se diga que sólo pierdo el tiempo, un par de enlaces más sobre el Quijote, con muchas referencias a sus adaptaciones musicales, rutas del Quijote, fotos; y un poco de todo por el aniversario del 2005.