Sombra y Sauce (pronto)


No era tan estúpido como para no darse cuenta de lo que estaba sucediendo. Pero aún así dejaba que sucediera. Porque era más fácil. Porque era menos peligroso. Porque quizás, se decía, la Ciudad necesitase a un héroe de verdad para ser salvada, no a él. Porque tal vez de este modo no acabase muriendo. Porque en definitiva era Sombra, y llevaba toda la vida huyendo, y ahora mismo huir era penetrar en el corazón de las tinieblas para abrazar a una muchacha de pelo azul. Que es lo que deseaba hacer en ese momento más que ninguna otra cosa.

El Libro de Sombra, Capítulo 10, Un baile de máscaras.

J.

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De vuelta al trabajo :-)


Llevaba todo el día un poco entre cansado e inquieto. Como un gato encerrado, con ganas de salir, o de hacer algo, pero sin saber el qué. A veces se nos olvida lo más evidente, lo que somos incluso, y hace falta que venga alguien a recordárnoslo. Claro que tenía ganas de salir, pero no a la calle. A otro mundo :-). Capítulo 1 del Libro de Sombra terminado, y ya me siento de nuevo en plena forma ^_^. Mañana intentaré encontrar un rato para terminar el Capítulo 2, que está a medio hacer también.

Así que de vuelta al trabajo :-), y ya sí puedo decir que he encontrado el tono. Gracias por el empujoncito ;-). Te mantendré informada de los progresos -.-.

J.

Proyectos de verano


A dos días (bueno, uno) del cierre del curso para los profes, ya hay que tener la mente y el corazón en el verano. Descansar (o agotarte, pero de otro modo :-) ), resucitar el corazón y el espíritu, y aprovechar este tiempo que se nos va a pasar volando. Así que voy a hacer un listado de los proyectos, a ver cuánto consigue hacerse. Sin ningún orden concreto.

  • Cosas veraneriles varias. Esto incluye piscina con la peque, parque, playita, todas esas cosas que hay que hacer con una niña de casi tres años que tiene como primera pregunta del día siempre “¿A dónde vamos a ir hoy?” (salvo cuando pregunta “¿A dónde vamos a ir hoy también?”). Pa’comérsela -.-.

  • El libro de Sombra. Sin falta, el lunes me pongo con la última vuelta de El libro de Ivo, y a la faena con el volumen II de la Trilogía de la ciudad. A la espera todavía de noticias del mundo editorial, pero eso es lo de menos. El objetivo es tener acabada para septiembre más o menos la primera mitad del libro (que, tal y como está proyectado, es más o menos lo que ocupa El libro de Ivo, unas trescientas páginas). Da cierto canguelo, porque ahora está la presión de haber completado uno ><, que llevaba mucho más tiempo pensando que la continuación. Pero confío en que el bloqueo del escrito no haga su aparición (a mí siempre me han sobrado ideas, y me ha faltado constancia para ponerme a escribir, así que a por él :-D).

  • HVZ. La semana que viene estaremos trabajando a muerte y destajo para que la partida de Humanos Vs Zombis de las Animacomic sea un éxito, y eso que tengo a la mitad del equipo moderacional aún de exámenes (ánimo, ánimo, ánimo. Muerte a los profesores injustos y malvados -.-). Y después en agosto (creo) tendremos el lío de la partida de HVZ Sonámbulos. Más todo lo que vaya surgiendo, porque también se hace necesario ir a comer helado de vez en cuando, y no podemos ignorar el hecho de que entre el equipo moderacional tenemos a un miembro de la banda que arrasó en el Wolfest 2012 de Málaga, Klaunkiss.

  • Proyectos raros-frikis: esto incluye hacer prácticas de tarot con Tammy ^_^; pintar las miniaturas del Dreadfleet y encontrar un grupillo de frikis para hacer batallas navales medievales fantásticas (mi acorazado enano embiste a tu galera de momias muertas vivientes, y esas cosas *___*); terminar de leer Scot Pilgrim (y eso habrá sucedido en una semana, vamos que sí :3); terminar el Sakura Wars So Long My Love en la Wii (esto no me voy con tiempo para hacerlo, pero oye, por intentarlo no pasa nada -.-).

Y hasta aquí podemos leer la tarjetita, que sois muy curiosones -.-. Pues claro que habrá más cosas, pero no os lo voy a contar todo ¬.¬.

J.

Planes y proyectos


Entre una cosa y otra, ya se va acercando la certeza inevitable de que el curso se va acabando. Aún quedan muchas cosas en el aire (como la respuesta de las agentes editoriales, por ejemplo), pero es el momento de hacer planes para este verano. Y en mi caso eso incluye indudablemente ir preparando los esquemas y los apuntes para atacar la segunda parte de la Trilogía de la Ciudad (o tetralogía, o cuatro libros en dos volúmenes… Hay muchas ideas dando vueltas).

A City Unseen, by Tfavretto

Tengo unas ganas enormes de escribir, qué le vamos a hacer :-). El proceso en sí me encanta, la emoción de crear, el ritmo de ponerse un día sí y otro también un rato frente al teclado. Todo. Para mí, eso son vacaciones :-). Sombra, Sakura, Lucian, Siiri, Frank. R. Schiolla. Dentro de nada estoy con vosotros :-). Ya se va escuchando la música.

Más todo lo inesperado y genial que traiga el verano, por supuesto :-).

Resting, by LadyRapid

J.

Escritura y música


Ya he comentado varias veces que con El Libro de Ivo el proceso de escritura ha ido muy unido a su banda sonora, y probablemente sin Lyriel y sin Paranoid Circus el libro sería diferente, o no sería. Pero revolviendo textos antiguos, he recordado que no es la primera vez que me pasa eso. Mi anterior intento serio de novela (hace ya unos cuantos años), era una novela sentimental, Te trajo la lluvia, que narraba con una sucesión de monólogos interiores la relación de amor entre un joven universitario demasiado reflexivo y una empresaria treintaañera con complejo de culpa por lo que estaba haciendo, con joven universitaria amiga y enamorada de él como tercer vértice de la historia. La novela murió de agotamiento, y al tratar de releer las primeras páginas hace poco me di cuenta de lo farragoso que era el ritmo narrativo (“farragoso” es una palabra que es farragosa en sí misma -.- ). Aparte de que el estilo de escritura trata de imitar a José Luis Sampedro sin llegarle a la altura de las babuchas, la historia está completamente muerta porque ya no soy la persona que comenzó a escribirlo, y los personajes actuarían y vivirían de otro modo, así que no creo que nunca retome ese manuscrito a medias (unas 150 páginas).

Lo importante, tras esta larga y poco interesante introducción, es que la historia también tenía como punto de referencia una canción, que me ponía todos los días antes de empezar a escribir. En este caso, el culpable era Ismael Serrano (cuanto tiempo hace que no escuchaba yo a este señor), con su Vertigo:

Era una novela de facultad, así que necesitaba una canción que hablase de facultad, aunque no fuese la mía.

Y como en esa época escuchaba mucho a Ismael Serrano, y últimamente estoy con canciones antiguas, otro par de temas suyos para el recuerdo :-) , pero que aún hoy sigo encontrando hermosos. Cambia la vida, las personas que escuchan, y la canción puede hablarnos ya de otras personas y lugares, y seguir siendo igual de hermosa. O más.

Sin ti a mi lado

Qué va a ser de mí

Y nó, no voy a poner la tópica de esa época, aunque también me guste :-).

J.

 

Redefiniendo


Quería haber escrito tras terminar la novela, pero han sido unos días muy intensos, así que voy a aprovechar que ahora tengo casi media hora libre, y cumplir lo prometido :-D.
Primero, las reflexiones sobre El Libro de Ivo. No me ha costado trabajo escribirlo, quizás porque llevaba mucho tiempo dándole vueltas a las ideas y organizándolas (aún así, lo que ha acabado siendo es mucho más interesante de lo que iba a ser al principio, y con más ramificaciones). Y no sólo no me ha costado trabajo, sino que me lo he pasado muy bien. En cuanto acabe la revisión, empezaré a trabajar en serio en las ideas para la segunda parte, El Libro de Sombra.
Y eso nos lleva al punto segundo, que es el complejo proceso que va de escribir un libro a convertirse en escritor. Ahora a registrar, a terminar la propuesta editorial (que está casi lista), y a enviarla a agentes y editoriales. Y a esperar. En unos meses tendré recolectados los noes, con suerte alguien pedirá leer el manuscrito, y yo no podré hacer otra cosa que seguir enviándolo y trabajar en la segunda parte (y luego en la tercera).
Con lo cual, ataco ya el tercer punto, el de la redefinición personal. Hace ya unos meses, tras mi último trabajo de traducción, tuve completamente claro que no quería seguir traduciendo (o al menos no en este momento de mi vida). Y después una cosa y otra me llevaron a empezar la novela. Ahora tengo totalmente claro que tras El Libro de Ivo viene El Libro de Sombra, y luego el tercer volumen de la Trilogía de la Ciudad, y quizás en medio un spin-off. Y luego la saga de Samael, que lleva también sus años pensada y esperando su momento. Y después vendrán más cosas. No sé si me publicarán o no, pero voy a seguir escribiendo, y tratando de que lo hagan. Eso es lo que soy.
En estos meses (o años, si contamos desde el exilio almeriense) también me ha quedado claro que la poesía vuelve a surgir cuando hay impulsos para ello, de un tipo o de otro, y eso también es bueno, porque es parte de lo que soy.
Y de la vida ya no da tiempo a hablar, pero todo sigue fluyendo, transformándose. Redefiniéndose. Mi vida no deja de cambiar. Y aunque haya momentos cansados, o raros, o tristes, sigue mejorando, y eso es mucho. Muchísimo. Tengo unas ganas locas de saber qué me pasará mañana :-). Y pasado mañana.

“Cada día era un regalo” :-)

J.

El Libro de Ivo


Terminado :-) . 
Mañana más reflexiones, que ahora estoy muy cansado, y mañana tengo clase a primera hora :-).

J.