Personajes Secundarios


Pues sí. Cada cierto tiempo voy notando que todos los personajes secundarios y de relleno me están saliendo muy parecidos. Con lo cual veo que ya va llegando el momento de ir a hacer de Galdós, y pasarme un rato mirando a gente en la calle Larios :-).

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J.

PD: Y el tren. El tren también me ayuda un montón :-).

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El efecto mitad de carrera


Ya sabéis. Ese momento en que llevas hecho un montón, y resulta que lo que has hecho es incluso un poco menos de lo que te queda. Y te vienes abajo, por mucho que te guste. Yo estoy un poquito así con el Libro de Sombra ahora mismo. Me está costando recuperar el ritmo. Por varias cosas. La esencial es que no sé nada del posible futuro del Libro de Ivo. Y aunque sé que el libro es bueno, y que el de ahora es igual de bueno o incluso más, quizás no haya mercado para él. Y claro que me gusta escribir, pero también me gustaría publicar, y ser rico, y tener un castillo en Escocia lejos de los ojos del mundo. Y pienso que quizás tenga otras historias más vendibles que contar. Así que eso da un poco de pereza (un poco mucho), sobre todo después de la pausa de la primera parte. Hay que juntar fuerzas, volver a fustigarme y cumplir plazos y horarios. Lo sé. Pero algún gesto positivo de los hados ayudaría, aunque sé perfectamente que estas cosas van a su ritmo.

Siendo ese el punto esencial, eso ya da pie a mil formas geniales de entretenerse y dejar a Sombra ahí, tirado en el suelo de un callejón, y sí, soy consciente de que últimamente no puedo evitar pasarme horas hablando con la luna (en cuarto creciente, por supuesto), y así la novela no va a escribirse sola. Por no hablar de clubs de musicales, guiones de cortos, y cien cosas más.

Tendré, por lo tanto, que ser valiente. Y buscar la energía y el impulso para levantar a Sombra del suelo, y que vaya a buscar a Sauce, y que pase lo que tenga que pasar. Escribir, escribir, escribir. Y ya en verano habrá todo el tiempo del mundo para hablar con la luna, o hasta para ir a visitarla.

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J.

 

Empecemos con la segunda parte…


Ahora sí.

Sombra

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Sauce

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Frank R. Schiolla

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Las Casas de la Carne

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Y más.

Esto está sólo empezando.

Vamos a la parte II, que como ya sabéis comienza así…

J.

El Libro de Sombra (1ª parte)


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Esta noche o mañana acabaré la primera parte del Libro de Sombra. Una primera parte provisional, que hay que revisar, corregir, y probablemente modificar, y que puede cambiar cuando vaya escribiendo el resto, pero que ahí está. Y conforme avanzaba el libro, me he dado cuenta de que su música iba cambiando. Y con esas casualidades geniales, la música nueva ha ido llegando a mí. ¿Cómo resumirlo? Veamos, el tema central del Libro de Ivo, y que conectaba con el comienzo del Libro de Sombra era este:

Pero conforme avanza la historia, el tono cambia, y de repente, justo con ayuda del disco físico de Lyriel, que tenía dos pistas extra, he descubierto que a partir del Capítulo 16 (que es el último de la primera parte), ahora el tema central es este:

Que es y no es lo mismo.

Finalmente, para los muy impacientes, puedo adelantar ya con qué música termina el libro:

Y hasta aquí puedo leer de momento :-).

J.

Las Casas de la Carne (El Libro de Sombra)


(Hoy no hay foto, porque lo que pegaría es demasiado explícito para estos lugares. Os la imagináis.)

En este libro estoy trabajando y reflexionando mucho más sobre el proceso de creación. Creación de un mundo, creación de un tipo de horror, creación de un estilo. Evidentemente, ningún estilo ni ningún mundo parten de la nada. Reflexiono sobre cada pedazo de sabiduría que Clive Barker publica en su Facebook o en su twitter. Me paro a pensar qué estoy haciendo y por qué. Y cuando quiero concretar alguna idea, y no lo tengo claro, acudo a referencias visuales. En ese sentido, la sección de Horror y Macabro de Deviantart es un filón inagotable. Siempre es agradable saber que hay mucha gente que está muy mal, no tú solo :-).

Sin querer desvelar mucho más, la reflexión hoy es que, aunque claramente la influencia básica en mi estilo de contar el horror es el señor Barker, indiscutible maestro en este campo, hay un cambio simbólico importante en la esencia. La colección imprescindible de Barker en este sentido son los Libros de la Sangre (Books of Blood, y el que diga que eso es “Libros Sangrientos” sufrirá una muerte cruel y despiadada). Pero yo he elegido como tema central la carne. Decían al principio de Silent Hill 1 (madre mía, que miedo pasamos en ese sofá todos, aunque fuese yo el que llevase los mandos XD):

El miedo a la sangre suele crear miedo a la carne.

Es una frase tremendamente evocadora que he llevado dentro desde entonces. Y ahora creo que la comprendo totalmente. O totalmente a mi modo. La sangre es lo que llevamos dentro. Es lo que tenemos perder, porque representa la vida. La carne es lo que somos. El miedo a la carne no es el miedo a la muerte, es el miedo a lo que pueden hacer con nosotros antes de matarnos. Y de eso hay mucho en las Casas de la Carne. O  habrá. Paciencia. Y una vela brujeril a Txell Torrent.

J.

Aguantando el tirón


Estamos en esos momentos del trimestre en los que empiezas a darte cuenta de que te viene largo. De que ya no sólo hace mucho sueño cada día por la mañana, sino que además hace mucho frío. Y que llevas una semana corrigiendo sin parar, y te queda otra, y luego las evaluaciones, y luego todavía dos semanas de clase. Vamos, que la cosa te viene larga sobradamente. Luego ya no es así, porque el segundo trimestre tiene en medio Semana Blanca aquí en Málaga, y además luego llega la primavera, y el tercer trimestre es un suspiro. Pero hasta Yule aún queda lo suyo.

Además, es el primer curso que madrugo todos los días. De lunes a viernes por mi horario, y sábado y domingo por los madrugones de mi gorrión para ver dibujitos con su papi (“tú me pones dibujitos y te acuestas en el sofá”, y esas cosas dichas con carita mona y vocecilla de tres años).

Supongo que las veinte horas lectivas en vez de dieciocho también se notan, porque aunque pase las mismas horas en el instituto, hay más carga de trabajo para casa. Y como yo soy un tío apretado, sigo mandanto los textos, y los trabajos, y todas las cosas que considero importantes. Y luego hay que corregirlas, claro. No aprendo.

Y tal vez es que soy muy pagano, y por eso el camino hasta Yule, hasta el solsticio, ese menguar continuo de la luz, me afecta. Necesito que llegue (justo a tiempo, con las vacaciones), y que amanezca un nuevo ciclo en el que vamos descubriendo que la oscuridad no va a reinar para siempre. Además, después de Yule vienen muchas cosas chulas, con el fin de la primera parte de El Libro de Sombra, si todo va bien, y una primera reunión de lectura con mis beta-testers favoritos. Y las vacaciones. Necesito vacaciones. Queda un mes. Así que eso, habrá que seguir aguantando el tirón.

J.

Sombra y Sauce (pronto)


No era tan estúpido como para no darse cuenta de lo que estaba sucediendo. Pero aún así dejaba que sucediera. Porque era más fácil. Porque era menos peligroso. Porque quizás, se decía, la Ciudad necesitase a un héroe de verdad para ser salvada, no a él. Porque tal vez de este modo no acabase muriendo. Porque en definitiva era Sombra, y llevaba toda la vida huyendo, y ahora mismo huir era penetrar en el corazón de las tinieblas para abrazar a una muchacha de pelo azul. Que es lo que deseaba hacer en ese momento más que ninguna otra cosa.

El Libro de Sombra, Capítulo 10, Un baile de máscaras.

J.