Verano incluso

Sund behind leaves by Monikabuz

Pues ya estoy de vacaciones. De verdad. Y se hace raro, porque el curso ha pasado realmente rápido. Ahora quedan dos semanas de emoción, agobio, trabajo y supongamos que diversión con Los Supervivientes. Y después escribir, comer helado, ir a la playa, croquetear y ya está. De verdad de la buena. Necesito ese espacio y ese tiempo para recuperar fuerzas. Así que el que quiera buscarme, que me busque, porque en general yo no voy a ir a buscar a nadie (salvo las geniales excepciones que siempre están ahí, por supuesto).

Y la cosa es que el curso termina bien. Muy bien incluso. Centrando ideas y planes. Preparando cosas mejores para el año que viene. Haciendo las cosas bien, así, globalmente, que ya tocaba.

Poco más. Que en Septiembre debería haber Libro de Sombra en beta, y terminado para octubre o noviembre. Que todo va a salir bien. Que me voy.

You don’t understand it
I can tell it by your smile

J.

Hibernando

Ahora tocaría hacer una entrada explicando por qué Sombra y Sauce, y toda la historia que lo rodea. Pero como todavía no está publicado siquiera el primer volumen de la saga (ni publicado ni vendido, vamos :-) ), y Sauce no sale hasta el segundo, puede esperar un poco. Así que escritura libre. Ya hace un poco de invierno, con su poco de frío y su mucho de noche. Y las personas (las personas como yo al menos) nos volvemos un poco (más) para dentro. No es que hibernes, pero casi. La falta de tiempo, de luz, de primavera, hace que sean necesarias muchas menos cosas para sobrevivir. La taza de té, Sombra y sus problemas, el achuchón de Clara, Patricia siempre ahí; y con un mensaje disperso o una foto inesperada que te alcanza por tierra, mar o aire, ya tienes todo lo necesario para esperar a que ceda el hielo. Calentito en casa.

Enhorabuena a todos los ermitaños, que en estos días no necesitan excusas para no salir ;-).

J.

Cosas que faltan

Será que nos estamos volviendo insensibles. Será que vivimos demasiado deprisa. Será que hacen falta más ermitaños y ermitañas para que todos aprendamos (o volvamos a aprender) a mirar el mundo con más calma. Será que se nos olvida con frecuencia lo importante. Ayer, una de esas ermitañas que necesita el mundo (o sin las cuales para mí el mundo perdería muchísimo), me dijo una verdad aplastante: hay 742 iconos en whatsapp… y ni uno representa un abrazo.

Y sí, está loca por contar todos los iconos. Pero es una locura maravillosa por darse cuenta de lo que falta.

J.

Pequeños ermitaños

El problema no ha sido tanto la cantidad como la frecuencia. El asunto es que yo empecé con HvZ porque tenía ganas de traducir. Pero claro, era un poco absurdo traducir las reglas sin haber jugado. Entonces a la traducción se unió el organizar una partida, que se transformó en varias, y en un par de webs, y en informar y coordinar a mucha gente. Y yo en el fondo tengo alma de ermitaño, y me encanta estar con la chavalería :-p, me llena de fuerzas y energía, pero es un ritmo que no puedo seguir (ni quiero). A mi me gusta tomarme mi té tranquilito, hablar sin prisas de cualquier cosa, y a veces me basta con simplemente escuchar. Así que ha llegado el momento en que estoy deseando poder dedicarle un tiempo a la traducción de nuevo, y si hablo de cosas de HvZ que sea con dos o tres personas, no con una docena o dos :-). Y eso que todos mis chicos y chicas zombis son geniales :-), y les prepararé una partida aún mejor para el próximo Sonámbulos. Pero mientras tanto necesito hacer otras cosas, pensar en otras cosas, trabajar en otras cosas. Y si quedo con alguna de las personas geniales que he conocido y con las que he colaborado estos días y ni siquiera hablamos de HvZ, tampoco pasa nada :-).

Pequeños ermitaños. Eso es lo que somos algunos. Es nuestra naturaleza, y llega el momento en que necesitamos tal vez estar con gente, pero no entre gente. Creo que la diferencia se entiende.

J.