Niveles y espejismos

En la vida nos acostumbramos a casi todo. Te acostumbras a la alegría, a la tristeza, a la soledad, al bullicio. Y sólo cuando se produce un cambio eres consciente de que echas de menos esa sensación. Y eso crea espejismos. El que va todos los días al gimnasio, siente que lleva meses sin moverse por faltar tres días. Morimos cuando nos falta un día esa imprescindible pastilla de chocolate tras la comida. Y cuando te acostumbras a la intensidad del amor (esa intensidad repentina que sólo trae la novedad y el descubrimiento), un día que podría ser perfecto y tranquilo se transforma en un desierto gris.

Hoy ha sido un día de diversión, fotos y zombis; y mañana viene más de lo mismo. Y yo echo de menos un poquito de calma. Entre otras cosas :-). Pero hay que aprovechar lo que la vida nos ofrece en cada momento ;-). Y si no nos ofrece nada, buscar cosas nuevas que aprovechar :-).

J.