Frío

El frío es inevitable. Pero cuando viene a mordernos por dentro se me olvida a menudo que también es cíclico. Y estos son días de frío. Y el frío provoca cansancio, y el cansancio provoca frío, e inseguridad, y tristeza. Estos días me siento frío en muchos caminos diferentes. Y aunque sé que en cualquier momento surgirá una primavera que derrita la escarcha y me devuelva el calor y el fuego; y aunque sé que la primavera vendrá cargada de primaveras en todos los sentidos; y aunque sé que sólo se puede cruzar un invierno recorriéndolo; aún así me siento cansado y helado. Y quiero pedir perdón. Y dejar de trabajar en cosas que tal vez no lleguen a ninguna parte. Y enroscarme a dormir hasta la primavera. Quiero descansar. Reducir todo a caminos más fáciles, sin tantas bifurcaciones, dudas y posibilidades de equivocarse.

cold_mornings_by_nightyLo bueno de haber vivido lo suficiente es que reconoces en qué momentos ya no debes fiarte de ti mismo, y tienes que escuchar a los demás sólo. Así que voy a seguir cruzando el frío. Impulsándome en cada abrazo y cada sonrisa y cada beso. Saltando de charco de hielo a charco de hielo. Porque la primavera no llega sola. Hay que llevarla, y crearla, y creerla.

Tengo frío. Pero el frío no soy yo. Así que lo dejaré venir, atravesarme e irse. Y cuando se haya ido, seguiré aquí.

J.

Frío

Fairytale FoxFrío de repente. Por todas partes.

Resistiré. mos.

J.

Aguantando el tirón

Estamos en esos momentos del trimestre en los que empiezas a darte cuenta de que te viene largo. De que ya no sólo hace mucho sueño cada día por la mañana, sino que además hace mucho frío. Y que llevas una semana corrigiendo sin parar, y te queda otra, y luego las evaluaciones, y luego todavía dos semanas de clase. Vamos, que la cosa te viene larga sobradamente. Luego ya no es así, porque el segundo trimestre tiene en medio Semana Blanca aquí en Málaga, y además luego llega la primavera, y el tercer trimestre es un suspiro. Pero hasta Yule aún queda lo suyo.

Además, es el primer curso que madrugo todos los días. De lunes a viernes por mi horario, y sábado y domingo por los madrugones de mi gorrión para ver dibujitos con su papi (“tú me pones dibujitos y te acuestas en el sofá”, y esas cosas dichas con carita mona y vocecilla de tres años).

Supongo que las veinte horas lectivas en vez de dieciocho también se notan, porque aunque pase las mismas horas en el instituto, hay más carga de trabajo para casa. Y como yo soy un tío apretado, sigo mandanto los textos, y los trabajos, y todas las cosas que considero importantes. Y luego hay que corregirlas, claro. No aprendo.

Y tal vez es que soy muy pagano, y por eso el camino hasta Yule, hasta el solsticio, ese menguar continuo de la luz, me afecta. Necesito que llegue (justo a tiempo, con las vacaciones), y que amanezca un nuevo ciclo en el que vamos descubriendo que la oscuridad no va a reinar para siempre. Además, después de Yule vienen muchas cosas chulas, con el fin de la primera parte de El Libro de Sombra, si todo va bien, y una primera reunión de lectura con mis beta-testers favoritos. Y las vacaciones. Necesito vacaciones. Queda un mes. Así que eso, habrá que seguir aguantando el tirón.

J.

Hibernando

Ahora tocaría hacer una entrada explicando por qué Sombra y Sauce, y toda la historia que lo rodea. Pero como todavía no está publicado siquiera el primer volumen de la saga (ni publicado ni vendido, vamos :-) ), y Sauce no sale hasta el segundo, puede esperar un poco. Así que escritura libre. Ya hace un poco de invierno, con su poco de frío y su mucho de noche. Y las personas (las personas como yo al menos) nos volvemos un poco (más) para dentro. No es que hibernes, pero casi. La falta de tiempo, de luz, de primavera, hace que sean necesarias muchas menos cosas para sobrevivir. La taza de té, Sombra y sus problemas, el achuchón de Clara, Patricia siempre ahí; y con un mensaje disperso o una foto inesperada que te alcanza por tierra, mar o aire, ya tienes todo lo necesario para esperar a que ceda el hielo. Calentito en casa.

Enhorabuena a todos los ermitaños, que en estos días no necesitan excusas para no salir ;-).

J.