En casa

(Imagen feliz aleatoria, no le busques más explicación :-) )
(Imagen feliz aleatoria, no le busques más explicación :-) )

Pues ya tengo mi plaza. Aquí. En casa. En el Galileo. Donde yo quería estar desde un principio en realidad, cuando regresé a trabajar al pueblo. No pudo ser inicialmente, y acabé en el Huerta Alta, donde pasaron cosas geniales y no tan geniales, y me cambió la vida de muchas formas. Y aproveché una migración de pájaros para dar el salto al vacío y cambiar de planeta. Y llegué aquí. Donde estoy en casa. ¿Por qué? Porque los alumnos son geniales.  Siempre hay alumnos geniales, y en Huerta Alta conocí a unos cuantos. Pero aquí lo son todos. O casi :-). Porque el centro todavía no es un gigante, ni un dinosaurio. Y porque tengo unas compis de departamento geniales. Igual de cómodo que en los viejos tiempos de Adra, pero sin tener que estar en una trinchera luchando por tu vida todo el tiempo y a doscientos kilómetros de casa. Ahora estoy a diez minutos en bici de casa.  Mi otra casa.

Y esta casa, en la que trabajo, es genial. Y nuestra biblioteca que va tomando forma poco a poco es genial, y nuestras paredes blancas, y los pasillos tranquilos, y las cosas bien hechas. Que sí, que es una casa viva y que cambia cada año, cada curso, y nos vamos a enfrentar enseguida a nuevos retos. Más alumnos, cambios de organización, cambio de compañeros y a lo mejor de forma de hacer las cosas. Pero tengo todo lo que necesito. Mis compañeros de dentro de la clase, aprendiendo a ser lo que quieran ser. Mis compañeras de faena, creando el departamento que queremos con las cosas que queremos. Porque mágicamente todos queremos casi lo mismo. Y me encanta.

Así que ahora, sin prisa, seguiremos haciendo cosas geniales en este sitio genial que ya sí puedo llamar mi casa. El IES Galileo.

J.

Preparativos

Quiera yo o no, se acerca el momento de ponerse en marcha de nuevo. Con los últimos palos de la vida (académica) creo que he aprendido que me debo a los alumnos, y que tengo que ser autosuficiente. No se puede depender ni confiar en los compañeros, ni dedicar más esfuerzo del necesario a un centro, porque todo eso puede desaparecer en cualquier momento, porque no se implican, porque casi nunca les importa realmente lo que se haga dentro de la clase. Importa mucho más la política, el corporativismo, el status quo, las barreras artificiales. Y como ya tengo totalmente claro que yo trabajo con alumnos y no con profesores, he decidido compartir ya mis cosas sólo con alumnos. Por eso este año, por muy bien que me vaya en el Galileo, que como centro pequeño que es espero que así sea, no pienso dedicar ni un segundo a una web del departamento ni del centro ni nada parecido. Todas mis cosas estarán en mi nuevo y flamante blog de lengua, donde seguiré colgando material, tratando de hacer la lengua y la literatura sencillas y entretenidas, y ayudando a todo el que lo necesite, de cursos pasados o futuros :-). Ya buscaré también la forma y el lugar de poder ver de vez en cuando y echar una mano a los que he dejado abandonados a la fuerza en el Huerta Alta. Que en muchos casos no son sólo alumnos, que también son amigos.

Así que a mis antiguos alumnos, ánimo, valentía, y aquí (bueno, allí) estoy para todo lo que haga falta.

Para el resto que no son alumnos, en general no vale la pena ni gastar palabras. Sobre todo habiendo tantas buenas canciones por el mundo ^_^.

J.