De caos y frustración (por ese orden)


Eso es lo que me he encontrado con la vuelta al curso: caos. Caos en los horarios de los profesores, que me obligó a comerme el doble de horas de clase de las que esperaba el viernes para poder salvar a mi cuarto de ESO, destrozando mis preferencias por el camino. Caos que me ha hecho tener un 1º de Bachillerato de 35 alumnos cuando los otros son de 27, 26 y 16 (por azar, te ha tocado). Pero vale, palizón y horarios lastimosos, todo sea por una buena causa.

Pero ahora me dicen que no, que lo que hemos hecho no valía, y que van a coger a los alumnos de 4º (MIS alumnos, que ya me he presentado y todo), mezclarlos, barajarlos, y hacer tres cuartos nuevos. Con lo cual, hasta el lunes no tendré ni idea de cuál va a ser mi horario, ni de cuántos de mis alumnos voy a tener, porque me han dejado claro que todos no. Y cabe incluso la posibilidad de que me toque un cuarto de 35 alumnos, con ninguno de mis alumnos, en cuyo caso directamente le diré (con buenas palabras) a los jefes que rompo la baraja, y que vuelvan a empezar, con el apoyo de mis compis de Departamento, que en eso somos como Fuenteovejuna, y nos están lloviendo leches de horario este año por todos lados. Seguiremos informando.
J.
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Preparados, listos…


Pues ya tengo cursos. De hecho, los cursos que quería; ahora esta por ver si los deseos se pueden convertir en una pesadilla :-). No creo. Este año los cursos que he elegido han sido por un lado un ejercicio de coherencia (y cohesión :-p), y por otro una apuesta de futuro.
Por un lado, vuelvo a dar 1º de PCPI, que es una apuesta de orientación y mía (iba a decir del centro, pero no es verdad, en realidad somos los cuatro implicados los que tiramos del carro). El año pasado hubo buenos resultados, más por azar y buena voluntad que por otra cosa, pero hay que seguir trabajando hasta tener un 1º de PCPI consolidado. A esto hay que sumar el 2º de PCPI, ya que me comprometí con los alumnos del año pasado a que, si nos concedían el 2º, yo les daría la parte de lengua. Así que aquí estoy. 11 horas de PCPI para el cuerpo. 
Y luego está la parte de hacer experimentos, disfrutar y proyectar hacia el futuro. Primero, 4º de ESO, se supone que el bilingüe (salvo caos organizativo). También era un compromiso, pero en la misma medida es un placer. No saben lo que les espera :-). Experimentos con redes sociales, exponer trabajos ante la clase, juas, juas, juas. Con lo que a mi me gusta torturar en 4º de ESO :-9. Para terminar, un 1º de Bachillerato, que es donde quiero poner en práctica el proyecto de innovación el año que viene (ya iré comentando más de eso), lo cual hace necesario irme familiarizando con el temario y la estructura del curso. Y que ya apetecía dar bachillerato, todo hay que decirlo :-). Para completar, que casi se me olvida, el proyecto integrado de cuarto, las tertulias literarias dialógicas, así que a leer y comentar en el cesped otro año, espero que con tan buen sabor de boca como el año pasado. Tanto es así que uno de los motivos que me ha llevado a elegir 1º de Bachillerato es a ver si tengo la suerte de reencontrarme con alguna de mis chicas de PI (aunque no he podido elegir curso concreto, no se puede tener todo).
Conclusión: de salida, todo muy bien, pero al mismo tiempo me estoy metiendo en muchos líos adicionales (coordinar el plan de Acompañamiento, apertura de tarde de la biblioteca, el impulso que quiero darle a la revista Dracma y sus alrededores, preparar el proyecto de innovación para el año que viene, ayudar a introducir elementos de las comunidades de aprendizaje en 1º de ESO, un curso de Moodle para crear un Moodle para 1º de PCPI… y eso sólo en el primer trimestre :-p. Y en teoría me da tiempo a hacerlo en el horario lectivo más las tardes), y no sé si aguantaré. ¡Que todavía me faltan seis capítulos para acabar la novela!
Sea como sea, ya estoy en marcha, y no hay marcha atrás :-)

J.

PD: Y encima este domingo PPV de Impact Wrestling

En la línea de salida


Pues ya estamos por aquí. O casi. El quince empiezan las clases, y pasado mañana sabré qué cursos voy a dar este año. Tengo un montón de planes, de obligaciones y de cosas que coordinar. Quizás demasiadas (tengo todo el año para arrepentirme :-)). Pero todavía todo está en el aire. El jueves podré avanzar algo más (¡y todavía me faltan siete capítulos para terminar la novela! Se me está juntando todo).
J.
PD: Enhorabuena a todos los premiados en Septiembre ;-)

Un final con sabor a principio


Hasta ahora, los finales de curso siempre habían sido muy finales.
El primer año, en realidad no lo viví, porque me casé y me fui de viaje de novios.
El segundo me marchaba a Almería.
El tercero volvía a Málaga.
El cuarto me marchaba de Alhaurín el Grande.
Y ahora…
Ahora estoy preparando un montón de cosas para Septiembre :-). Por primera vez, no es un final. De hecho, este año es el principio de todo lo que va a venir detrás. Y si todo va bien, en Septiembre me reencontraré en cuarto con mis alumnos de tercero, y veré a mi PCPI en segundo, y reuniré a los voluntarios de Dracma y haremos cosas muy chulas, y volveré a abrir la biblioteca por la tarde, y coordinaré acompañamiento, y empezaremos a dar uso a la página del departamento de lengua. No me marcho, estoy cogiendo impulso :-), ya lo dice Extremoduro.

Así que aquí me quedo. Voy a descansar, a preparar cosas cuando tenga ganas, a chatear de vez en cuando por el Tuenti, y a tomarte unas vacaciones reales,  es decir, una pausa entre dos momentos, no entre dos lugares :-).

Nos vemos en Septiembre :-).

J.

El hombre que plantaba árboles, 3º D y el agotamiento de final de curso.


Vamos a hacer una entrada al estilo de El Amante Lesbiano.

El suceso

He llevado a 3ºD a la Biblioteca a ver un cortometraje, y han pasado de él como de la mierda, cada uno a sus cosas (que si examen, que si problemas sentimentales, que si ay que calor hace aquí, que si es que es con subtítulos). Pues lo normal, pensarán muchos compis :-).



La vivencia

Aquí se juntan varias cosas. Por un lado, el trabajo de los distintos compañeros que con sus alumnos han ido creando material sobre los bosques, para un grupo de trabajo que ha resultado agotador más que gratificante; y la exposición tan cuca que les ha quedado en la biblioteca. Por otro, el cortometraje de animación que adapta el libro de Jean Giono El hombre que plantaba árboles, que es una preciosidad de historia y de adaptación, que daba mucho juego no sólo para verlo, sino también para comentar después. Y después, sobre todo, cuándo ha sucedido esto. Yo comprendo que el final de curso es muy agotador para los alumnos. Lo comprendo tanto que en realidad mis clases acabaron la semana pasada, el jueves, tras dos clases que en realidad eran para ayudarles a hacer el último trabajo que tienen que entregar, y les he dejado todos los demás días que nos quedan para preparar el examen de recuperación, el examen de subir nota, o lo que les de la gana. Menos la clase de hoy. Porque la clase de hoy era nuestra última clase real. Y consistía en algo tan sencillo como ver el cortometraje, y después comentarlo lo que nos diese tiempo (porque 3ºD es un curso malillo para callarse, pero muy bueno para comentar :-) ). Y después despedida y cierre, diciéndoles que me lo he pasado muy bien dándoles clase este año, y que el año que viene será un placer volver a darles clase :-). Pero lo que ha sucedido es que al acabar el corto (porque lo hemos acabado) he apagado el proyector, les he dicho más o menos que yo no estoy para perder el tiempo, y he seguido catalogando libros el resto de la hora. Y ese ha sido nuestro final de curso como clase. Evidentemente, eso no cambia mi actitud hacia el curso en su conjunto (ni mucho menos hacia sus componentes bienintencionados), pero lo perdido perdido queda. El año que viene, más, y esperemos que un poquito mejor.

J.

Independenicia. Individualidad. Presiones.


Hace un par de semanas me vi en la tesitura de hablar en tutoría de las conductas pasivas, las conductas agresivas y la asertividad. Luego del estilo atribucional interno y el externo. En fin, muchas cosas que yo no he estudiado, y que no entran en mi campo de conocimiento. Lo que acabé sacando en claro es que estamos pidiendo a personas muy jóvenes que intenten hacer lo que crean que es correcto en un entorno que les grita lo contrario. Los profesores les imponen horarios y normas que muchas veces no son explicables ni justificables. Los amigos y “amigos” les presionan para llevar a cabo actos y conductas por la obligación de pertenecer a un grupo. Los padres, con frecuencia, no logran realmente comunicarse con sus hijos. Y yo, en dos horas, tengo que convencerles de que hay que ser uno mismo, no dejarse presionar por los demás, y buscar lo que queremos en la vida.
El asunto es que hay veces que hay personas que, aún siendo muy jóvenes, son así, o tratan de serlo. Independientes. Consecuentes. Resistentes a las estupideces del mundo. Yo conozco a alguna que otra :-). Pero muchas veces esa misma independencia, ese mismo impulso de ser conscuentes consigo mismas, les lleva a alejarse de las rutas académicas prefijadas (por ejemplo, a dejar el instituto antes que repetir un PCPI). ¿Qué queremos? ¿Estudiantes brillantes? ¿Personas independientes y con personalidad? ¿Robots sumisos? Vamos a tener que aclararnos, porque estamos tirando para muchos lados al mismo tiempo, y los chavales se nos van a acabar rompiendo así :-).
Si pides coherencia, sé coherente. Si pides responsabilidad, concédela. Si pides independencia, dala. Pero después no juzgues. No cohartes. No castiges. Tal vez no sigan el camino que habíamos pensado, pero tal vez esté bien (ahora es cuando debería repetirme enormemente y decir lo de Eysenck, de que la comida de un hombre es el veneno de otro. Pues no pienso decirlo).
Como padre, voy a tratar de ser siempre coherente. Como educador, intento tratar a cada uno como se merece (responsabilidad para el responsable, que decía LaVey). Como amigo de alguien que ha seguido su propio camino, sin que la juventud o las opiniones ajenas la influyeran, para mí eres estupenda, sigue así. El resto del mundo, me es indiferente.
J.

Historia y Cultura: revisión final


Ya casi he terminado con el curso de Historia y Cultura de las Religiones de 4º de ESO. Nos quedan un par de películas documentales (Jesus Camp y Religulous), y listo; y creo que ya es buen momento para hacer un repaso.
Me lo he pasado muy bien. He hablado de pensamiento mágico y pensamiento crítico, de Asatru y Wicca, de Helenismo y Religión Romana, de Satanismo y de Magia del Caos. Hemos visto cosas, hemos comentado, y creo que hasta algunos han aprendido cosas nuevas. Y, sobre todo, creo que he abierto un poco las miras. Ahora, por lo menos unas cuantas cosas les suenan de algo. Es mi granito de arena por la visibilidad de los paganos :-). Y al mismo tiempo he tratado de dar mi visión crítica y pragmática de la realidad. Pero si lo he conseguido, eso ya es otra cosa.
J.