Por qué nos gusta Alicia

Vale, al principio Alicia era Alicia: una niña pequeña bastante sabionda, en un mundo onírico. Era un ejercicio de ingenio tremendamente entretenido, pero ante todo era ingenio.

Luego vendría la imagen, y con ella la estética. Alicia dejó de ser una niña pequeña, y paso a convertirse en una adolescente, curiosa y probablemente algo menos sabionda. Disney vistió a Alicia con su característico vestido azul, y desde entonces ambas cosas fueron indisolublemente unidas.

Cuando el señor Burton retomó la idea, su Alicia no dejaba de ser una versión algo más crecida de lo que teníamos ya :-)

Todas esas Alicias son encantadoras. Pero no son la que me enamora. Porque tras ello o simultáneamente, con esa Alicia firmemente establecida en las mentes de todos, empezaría a trasformarse la idea. Y el sueño poco a poco se iría mezclando con la locura. Y llegaría la otra Alicia. La que de nuevo es morena. La del cuchillo.

Esa es la Alicia que me encanta. La que no sabes si va a besarte o a apuñalarte. La que está completamente loca, y eso la hace hermosa. Y con su vestido azul.
Ahora hay nuevo juego, Madness Return, y ello me está planteando finalmente la necesidad de actualizar mi equipo informático. Ya veremos si lo hago o no.

Lo que está claro es qué Alicia es la que me gusta más :-). Y no soy el único.

J.

¿A qué juegan los profes?

Estos últimos días, algunos alumnos se han sorprendido al saber que yo juego al ordenador. De hecho, como le comenté a uno, juego al ordenador desde antes de que él naciese. Pero aún así sigue sorprendiendo. El caso es que cuando explicaba a qué estaba jugando, parece ser que hay un abismo generacional entre a lo que yo juego y a lo que juegan ellos. Así que voy a dedicarle unas líneas, para hacer promoción.
Todo el final del verano he estado liado con el Mirror’s Edge, un juegazo estupendo (si, el fondo de escritorio que tengo en mi perfil de usuario del instituto es del Mirror’s Edge), 

pero finalmente me quedé un poco atascado, y la llegada de la peque hace difícil jugar de modo continuado, así que tuve que abandonarlo temporalmente.

Decidí que mi única posibilidad era algo por turnos, y tenía ganas de rol, así que tras documentarme con la Micromanía, me decidió por The Last Remnant, rol estilo japonés, con un (al menos para mí) sistema de combate masivo por turnos.

Y con él sigo, recolectando cachos de bichos, a ver a dónde me lleva la guerra por las Reliquias.

Mi segundo entretenimiento es el Blood Bowl. Durante mucho tiempo he jugado al juego de tablero, y la salida del juego de ordenador con las mismas reglas que el de tablero ha sido una maravilla.
Ahora, en cuanto la peque se echa una siesta, partidido de Blood Bowl (bueno, no más de uno al día, no hay que pasarse). Y si alguien está dispuesto a desafiarme, que tenga en cuenta que en mi época de instituto, en nuestra liga regular era tan bueno que tuve que hacerme un equipo de goblins para no ganar siempre. Y frente al ordenador aún sigo invicto (vale, el otro día empaté contra los elfos silvanos, pero eso es estar invicto).

J.