Queen y Teleñecos (II)


Los Teleñecos (The Muppets) es una de las cosas más fantásticas que se han creado nunca. Partiendo de eso, voy a tratar de justificarlo. En primer lugar, han sabido salvar la distancia entre generaciones y entre épocas, gustando a pequeños y mayores, y tanto a los niños de hace treinta años como a los de ahora. Yo soy de la generación de Barrio Sésamo, que quedamos totalmente decepcionados cuando lo cambiaron por los Mundos de Yupi, porque el secreto no está en poner muñecajos. Está en saber darles vida y personalidad. Coco (y su alter ego, Supercoco), el Monstruo de las Galletas, el Mahna Mahna, Gustavo y muchos más nos hicieron las tardes maravillosas.

Y la televisión, con El Show de los Teleñecos, en sus dos versiones, y que yo vi a finales de los noventa, con invitados de la talla de Michelle Pfeiffer, Cindy Crawford o Whoopi Goldberg, y que era un auténtico programa de humor con sketches geniales.


En realidad, toda la factoria Jim Henson es insuperable (otro día hablaré de los Fraguel), y lo es en gran medida por los personajes secundarios: la rata Rizzo, Carl, el Monstruo malvado (es el que se come a criaturas adorables, y en el video de Bohemian Rhapsody a las ratas),

Bobo el Oso
y muchos otros más (a mí siempre me han encantado los pingüinos del tabernáculo mormón, como los llamaban en el Show de los teleñecos).


De hecho, en la wiki de los teleñecos se recogen más de 2.000 personajes.


Aún así, no puedo dejar esto sin hablar de las traducciones. Veamos, ¿por qué Gustavo? Gustavo se llama Kermit. Y al que piense que es un nombre raro y que los niños no lo van a entender, que se pare a pensar que apareció en un programa donde también salía un tal Don Pinpón. Y puesto a hablar de nombres raros, no hay ser humano que no conosca a Pikachu y sus colegas.


Por cierto, que los Teleñecos tienen su propio canal en Youtube.

J.

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