Setiembre


Llegará. Entre las sombras y las olas. Con susurro de hojas. No sabemos aún si como camino o como destino, aunque siempre es como camino. Aún está demasiado alejado. Diminuto. Punto de luz como faro entre la bruma. Bruma de calor, y de trabajo, y de agosto. Pero está. Parpadeando a veces. Animándonos a seguir flotando. Navegando. Sumergiéndonos.

Septiembre llegará, y nos arrastrará hacia todo lo que venga detrás. Hacia lo nuevo. Hacia lo inesperado. Hacia lo que queremos ser y hacer, o tal vez no queremos, o no sabemos si queremos, o si somos o hacemos, pero vamos a hacerlo igualmente. Y a serlo. Y probablemente hasta a quererlo.

El mundo se detiene alrededor, queriendo aferrarse a julio, queriendo no escapar de agosto. Y nosotros mirando hacia septiembre. Y nosotros mirándonos en septiembre. Buscándonos entre el entonces y el ahora.

Llegará septiembre. Y allí me encontraré. Y me encontrarás.

J.

 

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Noviembre y la tormenta


november_by_initio

Noviembre ha llegado con la tormenta, pero noviembre no es la tormenta, y para mí es importante recordarlo. Noviembre es un camino, un camino discreto entre el crepúsculo y la noche, que lleva desde Samhain a Yüle. Un camino para mirar hacia dentro, y recoger todo lo que se ha ido recolectando durante el giro del año (emociones, recuerdos, canciones, besos, partidas), e ir colocándolo para que esté en su lugar antes de la primavera. Noviembre, y lo que viene tras él, hace necesario terminar con muchas cosas pendientes. Cartas que escribir, ventanas que cerrar, libros que concluir, que llevan demasiado tiempo esperando su momento. El invierno no debe llegar sin estar preparados.

Pero al mismo tiempo hay cosas que continúan, que brotan, que crecen. Que han llegado con la tormenta, o que simplemente se han resguardado hasta que esta pasase. Que tienen tiempo de sobra para ser y arder antes del invierno, e incluso durante él. Noviembre es las hojas caídas y el viento fresco en la cara, y la tierra mojada y la manta cálida. Noviembre es la excusa del abrazo y de la bufanda. Porque en realidad, y como siempre, Noviembre es lo que queremos hacer de él. Y yo quiero hacer mucho.

J.

Yüle


Snow-and-fire

Yüle. No es un comienzo. Nunca lo ha sido. El nuevo giro de la rueda del año comenzó ya en Samhain, y estamos inmersos en su movimiento. Pero Yüle es un desafío, es mirar hacia ese giro y saber que, aunque aún queda lo más frío del invierno, este invierno también pasará. Volverá la luz, y el calor, y después la primavera. Esta tarde al anochecer encenderé el tronco de Yüle con Clara, y recordaremos que la luz y la oscuridad son dos partes de la misma cosa, imposibles de entender la una sin la otra.

Y después de Yüle vendrá mi cumpleaños, la fiesta más importante para el señor Lavey. No tanto para mí, pero ya sabéis que siempre pienso sobre lo que vendrá tras ello. Eso, para dentro de unos días. Y después del cumpleaños vendrán más días, y semanas, y meses, girando sin parar en la rueda del año. En unos meses terminaré mi tercer libro. Y haré otro libro, que no será el cuarto, sino el primero de otra cosa. Eso es lo que ha ocupado mis notas últimamente, y de forma simbólica quería poner las primeras líneas hoy. Otra historia que quiere salir, que necesita salir, que va a salir. Son curiosas las percepciones, porque yo no me veo como un escritor de horror. Me veo como un escritor que está contando una historia de horror, y que va necesitando ya contar ciertas historias diferentes. Y, como no hay prisa (tened en cuenta que os estoy hablando de escribir, no de publicar, sobre publicar preguntadle a mi agente, o a mi editorial), ahora quiero contar otras cosas de otra forma. Creo que, cuando dé por terminado el tercer libro de la Saga de la Ciudad, me he ganado esas vacaciones. Normalmente entre libro y revisión me tomo dos o tres meses para despejar la mente antes de pulir lo escrito, y en ese tiempo leo y juego; pero esta vez no. Esta vez el descanso será escribir una historia más corta (ya sabéis, en vez de cuatro libros de 400-500 páginas, tres de 200-300, corto en ese sentido :-p), donde no tenga que descender a abismos oscuros para encontrar lo que quiero contar, donde me sienta limpio y luminoso todo el tiempo mientras escribo. Me hace falta. Y ya os digo que no me considero un escritor de terror. Soy un escritor al que le encanta el terror. Pero haré una pausa. Escribiré ese primer trozo de historia en mi descanso. Y después volveré con Siiri y cerraré la Saga de la Ciudad. Y después volveré a contar el resto. Y después probablemente me lance a la galaxia un poco. Y tras ello regrese a la fantasía urbana y al horror. Historias, historias, historias. Me esperan unos años muy ocupados. No sólo por eso.

Yüle. Y tengo que reorganizar mi tiempo, porque necesito ese tiempo para crear y para cuidar. Voy a reducir el esfuerzo improductivo que dedico al trabajo que paga las facturas. Dejaré de abrir tantos días la biblioteca por la tarde, dejaré de meterme en todos los proyectos del instituto, y el curso que viene seguiré por ese camino. Dando clase y disfrutándolo, sí, pero aprovechando todo el resto de mi tiempo en otras cosas. En crear, en cuidar.

Feliz Yüle. No dejéis de girar. De crear. De amar. El frío siempre cede, si resistes lo suficiente.

J.

Verano (Camino hacia…)


Grass, por AniMal-e http://animal-e.deviantart.com/art/grass-58310865
Grass, por AniMal-e
http://animal-e.deviantart.com/art/grass-58310865

Un mes apenas. Un poco más quizás, con los coletazos finales pero necesarios. Con el cansancio poco a poco avanzando, pero esta vez con esa satisfacción sorprendida de mirar atrás y ver todo lo que he sido capaz de ir haciendo este curso (biblioteca, sexismo, inglés, latín, teatro, lengua, ética…). Ahora ya va cuesta abajo en realidad. Un último empujón fuerte la semana que viene, con los últimos talleres de coeducación y las jornadas del curso de biblioteca. Y después pensar dónde colocar los exámenes finales. Prepararme para tener que leer un montón de trabajos. Y aguantar unas semanas más. Con gente genial a la que he tenido la suerte de darle clase este año. Así que nos he regalado una última salida de latín para el 18 de junio, porque nos la hemos ganado.

Y después ya sí, el verano. Escribiendo todo lo que pueda. Poniéndome cada vez más nervioso por la llegada de septiembre y lo que implica. Descansando en la playa y en el campo y en el sofá con mi peque y mi grande. Y lo que surja. Así, sin más. Lo que aparezca, lo que regrese. Lo que llegue y lo que se vaya.

J.

Verano incluso


Sund behind leaves by Monikabuz

Pues ya estoy de vacaciones. De verdad. Y se hace raro, porque el curso ha pasado realmente rápido. Ahora quedan dos semanas de emoción, agobio, trabajo y supongamos que diversión con Los Supervivientes. Y después escribir, comer helado, ir a la playa, croquetear y ya está. De verdad de la buena. Necesito ese espacio y ese tiempo para recuperar fuerzas. Así que el que quiera buscarme, que me busque, porque en general yo no voy a ir a buscar a nadie (salvo las geniales excepciones que siempre están ahí, por supuesto).

Y la cosa es que el curso termina bien. Muy bien incluso. Centrando ideas y planes. Preparando cosas mejores para el año que viene. Haciendo las cosas bien, así, globalmente, que ya tocaba.

Poco más. Que en Septiembre debería haber Libro de Sombra en beta, y terminado para octubre o noviembre. Que todo va a salir bien. Que me voy.

You don’t understand it
I can tell it by your smile

J.

Luchas necesarias


El otro día leí un artículo muy didáctico de la Mosca Cojonera (Si es que vas provocando). Y después lo completé con el vídeo de Alicia Murillo que nombraba (San Valentín para machirulos), y decidí coger las dos cosas, y llevármelas a mis clases de Taller de Comunicación de 3º de ESO. Quince años de media, para los despistados. Leimos el artículo, vimos el vídeo, y hablamos un poquito. El artículo, siendo un ejemplo genial, les daba pereza por eso de que hay que leer. El vídeo, que dice más o menos lo mismo pero visualmente, y con toques de humor, les llegó mejor. Y luego el día siguiente les pedí que reflexionasen (por escrito) sobre “Sexismo y Educación). ¿Qué pasó?

Pues pasó que al principio no había nada de lo que hablar. Que vivimos en un instituto superguay y coeducativo. Así que para romper el hielo yo les he dado un par de ejemplos de otros lados, y han empezado a enlazar una cosa con otra. Y al final resulta que mi instituto es tan machista como cualquier otro. Oh, dios santo, ¿cómo va a ser eso, con lo chicos e inocentes que son? Pues por ejemplo, haciendo una pintada en el baño de los chicos para que la gente votase a la chica más buenorra del instituto (de entre las cuatro candidatas propuestas). O que los “amigos” practiquen el tiro de objeto al canalillo de sus amigas, “porque es de broma”. De broma les daba yo con un mangual en toda la boca. En fin, que me sale el lado poco didáctico. El problema esencial es que todo esto lo han ido viendo y me lo han ido contando ellas. Igual que me han contado que fuera del instituto les pasa lo que les pasa a todas las mujeres: señores mayores que murmuran cosas, coches que bajan la velocidad para mirarte de aquella manera, silbidos y ruidos variados, bromas y gestos cuando sales a correr… Así hasta la nausea. Literal, del ascazo que da y lo cotidiano que resulta.

El problema es que en general ellas viven con esto. Y en general ellos no son conscientes de todo lo que eso implica.  Así que cuando hablo de feminismo, de machirulos, de tijeras de podar penes, ellas ya saben perfectamente de lo que hablo. Y ellos creen que no va con ellos. Aunque es estadísticamente seguro que tendré algún machirulo (más de uno) entre mis alumnos… si no hacemos algo para remediarlo.

La foto es de Memes Feministas. http://memesfeministas.wordpress.com
La foto es de Memes Feministas. http://memesfeministas.wordpress.com

Así que esa es mi conclusión. Que el año que viene hay que empezar a hacer algo. O varios algos. Consultar con mi compi la orientadora. Juntarme a pensar con las futuras alumnas de cuarto, que hay chicas geniales con la cabeza perfectamente bien puesta, y no sólo con las ideas adecuadas sino también con la energía y la valentía para llevarlas a cabo, estoy seguro. Y lo que se diga entre iguales vale más. Y empezar a atacar desde primero de ESO. Y tratar de subir desde ahí. Lo que se pueda. De un modo activo. De un modo combativo. Rompiendo los esquemas que sea necesario para hacer visible lo que es una realidad para media humanidad, y un mito para la otra media. No puede ser así. No debe ser así. Y como profesor me siento en la obligación de actuar en el sentido adecuado.

J.

Cosas


Ocean Mirror

Cosas que pensar. Que reconsiderar. Que decidir. Límites. Espacios. Lugares. Reflexionar sobre dónde quiero estar. Y dónde puedo estar. Sobre lo que quiero hacer. Y lo que puedo hacer. Sobre lo que es posible construir y lo que no. Sobre ti. Sobre ti pienso mucho. Sobre dónde estamos. Sobre a dónde vamos. Sobre lo que somos. Y no es fácil, y no es sencillo, y no hay una única respuesta porque no hay una única pregunta. Y el universo permanece en silencio, y en ese silencio debo encontrar mi camino y hacer las cosas bien. Definitivamente bien. Aunque voy tanteando, y recuperando el ritmo, y enderezándome a duras penas. Me gustaría que todo fuera más sencillo. Más evidente. Más normal. Aunque normal no es la palabra que busco, y lo sé. Quizás es todo lo contrario a normal.

Porque en mi mundo ideal hay cosas que hay que decidir, sí. Pero hay cosas sobre las que no hace falta elegir.

Lo quiero todo. Quiero darlo todo. Vivirlo todo. Compartirlo todo. Déjame intentarlo.

No lo sé.

J.