Cuidar(te)


Últimamente todo lo que creo es imperfecto, que estoy seguro de que es la forma que tiene el universo de recordarme que así es como son nuestras vidas. Y que a veces las raíces y las ramas deben convertirse en lo mismo.

No me pidas que te ame cuando estás sonriendo;
eso es algo que puedes conseguir de cualquiera.
Que me pierda en tus piernas o en tu abrazo perfecto
mientras brillan los soles y el mundo es primavera.
Eso no hay que pedirlo. Eso siempre nos llega
por sí solo, llenando los días, los momentos,
sin contarlos, creciendo como granos de arena.
Eso es lo que creamos, escondidos  del tiempo.
Llámame cuando duela. Pídeme que te busque
cuando en bosques de sombras no se muestre el camino.
Cuando el tiempo te pese, cuando tú no te encuentres.
Pídeme que te ame cuando hacerlo te asuste.
Pídeme que te quiera aunque no estés conmigo.
Y aunque tú no lo entiendas, déjame que lo intente.
J.
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Piezas


[Preparando la charla-recital de este curso, aparecen cosas que quizás tenían que aparecer de nuevo ahora]

No quiero ser tu droga, lo que buscas y ansías,
y que duele con fuerza si no tienes al lado.
No quiero ser tu pozo de deseo y vacío
cuando no puedes verme.
Yo no quiero dolerte.
Quiero ser la visita que te alegra la noche,
la hermosa compañía de los días bisiestos,
la sonrisa que llega cuando el tiempo nos deja.
No me dejes dolerte.
No merece la pena.
Aprendamos por tanto a ser dos en dos cuerpos,
dos viajeros tejiendo caminos y caricias,
o flotando dos hojas presas de un mismo viento,
dos estrellas, dos olas,
o dos bocas. O un beso.

24/10/2014

J.

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Con tiempo (Te veo al otro lado)


Esa extraña magia de, pasado el tiempo, regresar a un poema y poder disfrutarlo como si no lo hubieras vivido.

Te Veo al otro lado

J.

Sepultura de la Imaginación


Un albañil quería… No le faltaba aliento.
Un albañil quería, piedra tras piedra, muro
tras muro, levantar una imagen al viento
desencadenador en el futuro.

Quería un edificio capaz de lo más leve.
No le faltaba aliento. ¡Cuánto aquel ser quería!
Piedras de plumas, mares de pájaros los mueve
una imaginación al mediodía.

Reía. Trabajaba. Cantaba. De sus brazos,
con un poder más alto que el ala de los truenos,
iban brotando muros lo mismo que aletazos.
Pero los aletazos duran menos.

Al fin, era la piedra su agente. Y la montaña
tiene valor de vuelo si es totalmente activa.
Piedra por piedra es peso y hunde cuanto acompaña
aunque esto sea un mundo de ansia viva.

Un albañil quería… Pero la piedra cobra
su torva densidad brutal en un momento.
Aquel hombre labraba su cárcel. Y en su obra
fueron precipitados él y el viento.

M. H.

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Como si fuese de verdad…


Hoy doble charla-recital en el instituto con motivo del Día del Libro. Casi te crees de verdad lo de ser poeta después de eso. Pero como les decía a los chicos y chicas de 4º, la poesía en realidad es mentira. Igual que lo de decir “soy poeta”. Me suena demasiado grande. Soy una persona que escribe poesía, eso sí. Ser poeta es algo que cada día estoy más seguro que no existe. Es un concepto demasiado idílico, y extraño, y confuso para mí. Cuando tres veces por semana me siento a escribir, veo claro lo de ser novelista. Como decía el señor Barker, ser novelista es sentarte todos los días a escribir. Con ganas o sin ellas, con las ideas claras o buscándolas. Eso lo hago. Despacito y a mi ritmo, pero lo hago. En cuanto a lo que es ser poeta, repito de nuevo, no tengo ni la menor idea. Sólo sé que cada vez tengo más poemas guardados, buscando el momento de darles un orden y un lugar :-). Eso sí. Y que a escribir novela te pones, y a escribir poesía no puedes resistirte. Poco más. Y si eso es ser poeta, pues quizás lo sea. Pero siempre que tengo que decirlo lo digo con la boca chica y un poco medio en broma :-). No puedo evitarlo.

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J.

Hacia la primavera


Errores y Problemas

Aún debo cometer errores nuevos,
limpiar con fuerza el polvo del fracaso,
recoger como pueda los pedazos
del hombre que ha caído por los suelos.

Aún tengo que reírme de los truenos,
que arrancarme la piel a latigazos,
que besar a una llama, y en sus brazos
quemar todo lo malo y ser de fuego.

Mañana llegarán nuevos problemas,
dolores nuevos, nuevas puñaladas,
porque al vivir es siempre inevitable.

Pero vendrán también, junto a las penas,
sonrisas, y pasiones y miradas,
y todo ha de pasar, y todo arde.

J.

A Jarifa…


Ven, Jarifa; tú has sufrido
Como yo

Pena – Compartida

La pena que tú tienes es mi pena,
y tu recuerdo triste mi recuerdo,
la rabia que tu escupes yo la muerdo,
y tu grillete suena en mi cadena.

Tu sentencia contempla a mi condena,
lo que tú no conservas yo lo pierdo,
y lo que tú has perdido y yo recuerdo
te sabe a ti a ceniza y a mi a arena.

Pero aún así te abrazo sin pensarlo,
como me abrazas tú, como me aprietas,
y el mundo, sólo un poco, duele menos.

No podemos romperlo ni arreglarlo.
Sólo plantar semillas en las grietas.
Porque tú y yo es todo lo que tenemos.

J.