Regalos, regalos, regalos

Las fiestas han salido bien, no voy a decir lo contrario. Regalitos buenos y, mejor aún, regalitos interesantes. Voy a destacar tres de estos últimos, porque soy un friki (las fotos fueron tomadas directamente sobre la colcha, lo cual conllevo la puntualización de Patricia de que además soy un cutre). Empecemos por esa maravilla que es la edición de coleccionista de Horizonte Final (Event Horizon), una de mis películas favoritas de terror y ciencia ficción (sí, al mismo tiempo); todo ello en una monada de cofre en plan pecio espacial chungo. Chulísimo. Algún día comentaré todo lo que le debe el mundo del terror a Clive Barker.

A continuación, la edición extendida de Las Crónicas de Riddick, que mejora (y mucho) la edición estrenada en salas de cine. Riddick es una de mis pasiones, ese gran incomprendido, porque aquí se estrenó de aquella manera, fuera de contexto, y claro, la gente se hizo un lío.

Para el que esté interesado, la cronología de la trama es Fuga Butcher Bay (el juego de XBOX y PC), Pitch Black (película de susto), Dark Fury (cortometraje de animación) y finalmente Las Crónicas de Ridick (aventura épica espacial), indudablemente en su versión extendida, no en la original. Y sí, con esta ya lo tengo todo.

Y por último, la joya de la corona. Ya hablé el otro día de las miniaturas de McFarlane, y de todas ellas yo me quedo sin lugar a dudas con una: Dorothy de Oz. Pues Patri heróicamente fue a por ella, y me la regaló. Y aquí la tengo.

Pero no en versión normal. En versión GRANDE.

Me encanta. Tanto que creo que la dejaré en la caja, no sea que coja polvo. También han llegado un par de libros interesantes via Amazon, pero eso lo dejaré para otro rato.

J.

Santa vs los Reyes (posdata)

Hoy en el Pais, el chiste Romeu recogía bastante bien la idea, así que como estoy con poco tiempo para poner posts propios, acudo al siempre útil Cortar & Pegar (momento Bricomanía).

J.

Santa vs los Reyes

Estamos viviendo estas Navidades una extraña confrontación entre Santa Claus y los Reyes Magos, auspiciada por fuerzas desconocidas, que toman la forma de mensajes en cadena, páginas web y demás. De salida, como pagano, este enfrentamiento me es un poco indiferente (al fin y al cabo, mi “fiesta grande” es Yule, y los regalos son bien recibidos el día que sea), pero hay algo que me huele mal en todo esto, y es que, como reconocen en la página web, es una campaña de publicidad. Para empezar, sólo se me ocurren dos motivos para atacar al bueno de Santa, y ninguno me gusta un pelo. El primero serían fines comerciales, ya que si la gente regala en Navidad, las tiendas pueden ya cerrar hasta las rebajas; por lo tanto, es mucho más rentable que se regale en Reyes, porque a más días hasta la fiesta, más volumen de ventas. Mal rollito. El segundo motivo es casi peor, ya que sería una defensa de los valores “patrios” y “católicos” frentre a lo externo, un nuevo intento conservador por impedir la entrada de nuevos valores. Decir “Santa no es nuestro” es una cosa muy fea, porque en ese nuestro metes a mucha gente, incluídas personas que siempre han recibido los regalos por Santa (no todos los españoles tenemos la misma cultura), y descalificar una figura que adoran millones de niño no es algo que nadie con buena conciencia haga. No, no está nada bonito. Podrá hacer toda la gracia que quierasa, pero hacer bromas con Santa Claus puede amargarle la Navidad a un niño que esté esperando la llegada del trineo y el reno de nariz roja. En conclusión, ninguno de los motivos que se me ocurren me parecen aceptables para esta campaña, así que recuperando un poco la sonrisa, voy a exponer mis razones para elegir a Santa, si es que no queda otro remedio.

1. Todo el mundo sabe dónde vive Santa y cómo consigue sus regalos, que es a base de trabajo de elfos. Evidentemente, las condiciones de trabajo no serán tan malas si los elfos están siempre felices. Pero, ¿y los Reyes? Aparecen misteriosamente una vez al año, sin saberse de donde, y traen regalos de dudosa procedencia. Como mínimo, sospechoso. ¿Blanqueo de dinero tal vez? ¿Material robado? Algo no acaba de encajar en todo esto.

2. Esto enlaza conque Santa es un tipo familiar, hogareño, con su mujer, su casa, sus gafas. Todos sabemos cómo es su día a día. ¿Y los reyes? ¿Están casados? ¿Son polígamos? No sería descabellado. ¿Qué opinan del reparto de las tareas del hogar? ¿Cuál es su relación con los pajes? Son tres grandes desconocidos. No sé, yo no acabo de sentirme cómodo con ellos.

3. En cuanto a los animales, los renos tienen un gran encanto, con Rudolf a la cabeza con su naricilla roja. Pero los pobres camellos, de un lado para otro, sin magia ni nada. Pobrecillos.

4. Resumiendo, es un asunto de trasfondo. Santa Claus tiene toda una historia detrás, una mitología en parte moderna pero presente. Los Reyes no. Es más, en realidad como personajes bíblicos que son ni siquiera pueden ser magos, porque la magia está prohibida por la Biblia. Son sabios. Punto. Si fuesen magos no podrían ser cristianos. Y el hecho de que tres sabios de oriente llevasen regalos a Jesus de Nazaret no es motivo para que vivan para siempre y repartan regalos a los niños. Lo lógico es que volvieran a sus casas y se murieran, como el resto.

Que no, que no me convencen para nada. El que tenga problemas, que vaya a hablar con los elfos, con Rudolf o con el propio Santa. Y al que le parezca bien, que le pida a la señora Claus unas galletitas :-).

J.