Septiembre (2015)


Se nota en las mañanas grises y en el viento fresco. En la mirada hacia adelante con el corazón encogido. En la mirada hacia atrás con la sonrisa. En los días rápidos. En las despedidas y las inminentes llegadas. En el pellizco de nervios cada vez que se mira al calendario.

Y es de esas cosas que siempre son distintas y siempre son iguales. Y no se mide el año por otoños, sino por septiembres. El otoño vendrá después. Ahora es septiembre el que va a engullirme mientras salto a sus fauces, sin tiempo para pensármelo siquiera. Hacia la rutina, una rutina en la que ya nada será igual, y los días que vienen me lo irán confirmando.

Septiembre. Aquí llega. Y lo huelo, y me sopla en la piel, y lo observo en la distancia brumosa. Septiembre. Aquí voy.

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El momento de dar cuerda al mundo


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De nuevo, llega ese momento, cuando no puedes ignorar más el paso del tiempo, y hay que una vez más dar cuerda al mundo. Pero a mi mundo no se le pueda dar cuerda con una única clavija. Es una constelación de mecanismos que requieren ser puestos en marcha de forma separada, y para cada uno la cuerda funciona de un modo distinto. Así que debo dar cuerda para nueve meses, para tres meses, para un mes… Toda mi galaxia se pone en movimiento, entrecruzándose con tras galaxias en las que soy centro, guía o maravillado visitante. Los distintos tic-tac deben empezar a rodearme, igual que el suave deslizarse de los granos de arena y el martilleo de las clepsidras.  Todo un mundo poniéndose en marcha, desperezándose, cobrando vida. Así que le doy cuerda a las declinaciones latinas, a los puntos por hacer microrrelatos, a las ruedas de la bicicleta al amanecer. Le doy cuerda a los capítulos de cuatro mil palabras, a las tramas que concluyen, a las ideas que deben tomar forma. Le doy cuerda a las bibliotecas cerradas y a las pizarras silenciosas. Y más. Tengo que dar cuerda a levantarme temprano, a los desayunos de cereales, a las tardes de patinaje. Y a los días iguales y distintos. Tengo que dar cuerda a todos los planes que van creciendo hacia el futuro.

Y tengo que dar cuerda a nuevos mecanismos. Mecanismos mágicos e inesperados, o esperadamente mágicos, que vienen a unirse a los demás. Habrá tiempo para todo, habrá lugar para todo. Quizás no siempre que quiera, pero lo habrá. En eso consiste dar cuerda.

J.

Tiempo de muda


Molting

Tiempo de muda. De transformarse. De cambiar de piel. De abandonar la tostada piel del verano, para dejar paso a la suave piel de Septiembre. Pero más mudas, más capas de piel que van a desprenderse unidas a esta. Algunas, pieles que he vestido tal vez durante años, pero que ya necesitan ser dejadas atrás, para surgir un yo nuevo. O un yo que regresa, porque la mayor parte de la vida son ciclos y giros de los que somos, de lo que queremos ser, de lo que tratamos de ser. Así que voy mudando la piel para ser algo distinto, y al mismo tiempo para volver a ser algo que era antes.

Desde hoy
no temas nada
no hace falta ya
todo se fue con el huracán…

J.

Tabula rasa (o casi)


ae4ed32fb078c59a4ebc2e490489e689-d6lwuriPues aquí estoy, a un día de esa nada vacía que es el curso antes de ser curso. Dentro de unas horas comenzar a llenarse de nombres, de caras de voces. Y después de personalidades, de caracteres, de hechos, de recuerdos. De emociones. De vida. Cuando llegue junio el curso será lo que haya sido. Pero ahora todavía puede ser cualquier cosa. Nueve meses para reinventarse de nuevo, para ser el mismo pero diferente. Para descubrir qué otras cosas pueden sentirse y soñarse. Para recuperar personas que hace tiempo que no vemos, y ver que ellas también han cambiado. O no.

Ya viene. Inevitable como el deshielo. Veamos qué trae consigo.

Os iré informando.

J.

Un final con sabor a principio


Hasta ahora, los finales de curso siempre habían sido muy finales.
El primer año, en realidad no lo viví, porque me casé y me fui de viaje de novios.
El segundo me marchaba a Almería.
El tercero volvía a Málaga.
El cuarto me marchaba de Alhaurín el Grande.
Y ahora…
Ahora estoy preparando un montón de cosas para Septiembre :-). Por primera vez, no es un final. De hecho, este año es el principio de todo lo que va a venir detrás. Y si todo va bien, en Septiembre me reencontraré en cuarto con mis alumnos de tercero, y veré a mi PCPI en segundo, y reuniré a los voluntarios de Dracma y haremos cosas muy chulas, y volveré a abrir la biblioteca por la tarde, y coordinaré acompañamiento, y empezaremos a dar uso a la página del departamento de lengua. No me marcho, estoy cogiendo impulso :-), ya lo dice Extremoduro.

Así que aquí me quedo. Voy a descansar, a preparar cosas cuando tenga ganas, a chatear de vez en cuando por el Tuenti, y a tomarte unas vacaciones reales,  es decir, una pausa entre dos momentos, no entre dos lugares :-).

Nos vemos en Septiembre :-).

J.