Corrientes, tormentas

Llegan olas. Enormes. Y me sumerjo. Sopla la tormenta, atronadora. Y me deslizo. Respiro, e inhalo con fuerza, con el aire restallando en mis pulmones, plateado y eléctrico.

Y entre la tormenta y las corrientes, entre el relámpago y el rugido, tengo todo lo que necesito. Estoy aquí porque quiero. Y voy a conseguirlo.

Respiro hondo una vez más. Y me inundo. Y me expando. Y abandono el miedo.

Y veo venir la siguiente ola, enorme, el siguiente trueno. Y sonrío.

J.

Tormentas y veranos

fallen_storm__by_andyp89

Me gustan las tormentas de verano. Tienen todo lo hermoso de las tormentas pero sin el frío del invierno. Así que puedes verlas desde dentro, puedes verlas desnudo, puedes verlas como la tormenta te quiere ver, no desde el otro lado de la ventana. Puedes ser parte de la tormenta, si la tormenta te deja. Me gustan las personas que son tormentas de verano. Que de repente brillan sobre ti, y te soplan en el pelo, y te empapan, y te refrescan. Que las esperas para romper la monotonía de sequedad y polvo que a veces inunda el verano de desiertos. Esas tormentas, esas personas. A ellas (tormentas, personas) siempre las aguardas con deseo, esperando el momento de su llegada. Porque la tormenta de verano sabe a risa y a trueno, a gota y a rítmica canción. A luz y a relámpago. Esas tormentas. Esos veranos. Esas personas.

J.

Sunflower in the Storm

Sunflower in the Storm

Ya sabes. Y esta tormenta también pasará.

J.